FEDERICO CASTILLO
Extender y profundizar la reforma de la salud. Eso es lo que promete el nuevo ministro, el comunista Jorge Venegas, que el martes asumirá el cargo. Médicos y funcionarios piden respetar la línea actual y están alertas por posibles cambios.
Cuando el próximo martes el exsubsecretario de Salud Jorge Venegas asuma como ministro, será la primera vez que el Ministerio de Salud Pública (MSP) quede en manos del Partido Comunista.
Todo se precipitó con la remoción de la comunista Ana Vignoli como titular del Ministerio de Desarrollo Social (Mides) y la decisión del presidente José Mujica de que Daniel Olesker abandone la cartera de Salud para suplantarla.
El Partido Comunista pasó de tener un ministerio pequeño, novel y emblemático del Frente Amplio, a uno más complejo, grande y nunca exento de conflictos.
La primer reacción que ofrecieron algunos médicos vinculados al Sindicato Médico del Uruguay (SMU) fue la de "incertidumbre". Querían saber si Venegas mantendría el camino trazado por la anterior gestión -recordaron que Olesker fue el ideólogo de la reforma de la salud- y si de ahora en más las políticas sanitarias no estarían teñidas de un componente ideológico que puedan suponer un "retroceso".
Desde la Federación de Funcionarios de Salud Pública (FFSP) y la Federación Uruguaya de la Salud (FUS) también se reclamó que se respete la línea de conducción y se siga profundizando la reforma del sistema de salud, de la que aún queda por ejecutar la mayor parte de su segunda etapa.
Los distintos gremios -de médicos y funcionarios- advirtieron que estarán alertas de que no haya cambios y se siga el camino de la reforma.
Consultado por El País, Venegas despejó dudas. El nuevo ministro recalcó que lo que quiere es "extender y profundizar" la reforma sanitaria. Fue lo primero que dijo cuando se le preguntó por sus prioridades.
Aseguró que para ello hay "varias herramientas". Una de ellas, dijo, es la de los directores departamentales de salud, "que cumplen la función de ministros en cada departamento" y se encargarán de implementar los planes trazados en todo el país.
Venegas agregó que impulsará las mesas de vigilancia epidemiológica, a las que definió como un centro de "información para la acción" para prevenir y tratar las enfermedades infecto-contagiosas.
También resaltó que seguirá adelante con la concreción de dos programas prioritarios: el de salud rural y el de salud mental.
Sobre el primero informó que el ministro Olesker hizo una puesta al día del tema y que ya está pronto un decreto que establece que los habitantes de poblaciones de menos de 5.000 personas tendrán acceso a la salud a menos de 13 kilómetros a la redonda. "Ese es un tema importante, que la salud no se convierta sólo en un derecho, sino que sea un derecho real", enfatizó.
Planteó además su intención de construir una "red de servicios en salud que vincule el primer nivel de atención (la medicina más básica, de consulta) con el segundo y el tercer nivel. "Lo podemos hacer por superficie, no hay barreras geográficas grandes", destacó.
Médicos. Lo primero que lamentó el SMU al enterarse del alejamiento de Olesker, es que era justamente con él que los médicos dialogaban para concretar una reforma en el trabajo médico.
Ponerle fin al multiempleo, alcanzar un laudo único nacional son algunas de las reivindicaciones compartidas con las autoridades.
Venegas también llevó tranquilidad en ese aspecto. "La formación de los recursos humanos es uno de los grandes capítulos", aseveró.
"Queremos procurar la alta dedicación al empleo, que ojalá que fuera único, pero no sólo en medicina, sino en enfermería y otras áreas. El multiempleo crea la dificultad de la atención, el reconocimiento de los equipos de referencia, para reformar y avanzar en la reforma", concluyó.
Asume y hay paro
El miércoles 20, un día después que Jorge Venegas haya asumido como ministro de Salud, se enfrentará a un paro de los funcionarios de los hospitales. El gremio de Salud Pública reclama la contratación de 2.500 nuevos trabajadores para atender la demanda en los centros asistenciales.