La agencia de calificación financiera Fitch anunció hoy que rebajó en tres escalones la nota de la deuda soberana de Grecia, de B+ a CCC, ante la falta de un nuevo plan de ayuda "creíble y financiado" de la UE y el FMI.
Fitch coloca así a Grecia a tres escalones de la nota DDD, reservada para los países en cesación de pagos y por tanto que no pueden pagar su deuda.
La agencia fundamenta su decisión en "la falta de un nuevo plan de ayuda, financiado integralmente y creíble" de la Unión Europea (UE) y del Fondo Monetario Internacional (FMI), a lo que se agrega una "gran incertidumbre sobre el papel de los acreedores privados" en el plan y las perspectivas macroeconómicas del país.
Fitch señala que Grecia necesita dinero para evitar caer en una cesación de pagos en 2012 y esta situación comprometida justificaba que la UE y el FMI, así como los acreedores privados, se pusieran de acuerdo sobre un nuevo plan a comienzos de julio.
La agencia ya había bajado en tres escalones la nota de la deuda a largo plazo de Grecia, a B+, el 20 de mayo pasado.
AJUSTE. En tanto, Italia anunció que reforzará su plan de austeridad iniciando un proceso de privatizaciones para sanear sus finanzas públicas de manera de ofrecer garantías de credibilidad y frenar los temores de un contagio de la crisis de la deuda a la tercera economía de la eurozona.
"El decreto para alcanzar el equilibrio presupuestal será reforzado durante los próximos cuatro años", es decir del 2011 al 2014 y "será aprobado el viernes" por el Parlamento, anunció el ministro italiano de Economía y Finanzas, Giulio Tremonti, durante la asamblea en Roma de la asociación bancaria italiana.
Se calcula que el decreto será aprobado por el Senado el viernes después de haber sido examinado la víspera en la Cámara de Diputados, un procedimiento particularmente rápido.
El gobierno decidió someterlo al voto de confianza de manera de acelerar ulteriormente el proceso.
Un contagio de la crisis de la deuda a Italia repercutiría gravemente sobre las economías de todos los países del viejo continente, lo que generó pánico entre los inversores el viernes y lunes pasados, por lo que la clase política italiana, fuertemente dividida, decidió acordarse para acelerar su adopción.
El gobierno adoptó el pasado 30 de junio un plan de ajuste para el ahorro de unos 40.000 millones de euros para alcanzar el equilibrio presupuestario en el 2014, reduciendo el déficit público a 0,2% del PIB contra el 4,6% del 2010.
Para ello decidió una serie de recortes, que afectan sobre todo a los funcionarios del sector público, cuyos salarios serán congelados, así como a los pensionistas, a las administraciones locales y al sector de la salud.
La oposición anunció que presentará algunas enmiendas durante el debate en el Senado, sobre todo después de que Tremonti anunciara la voluntad del gobierno de comenzar a privatizar algunos sectores.
"Tenemos que iniciar un proceso de privatización", declaró hoy el ministro, al sugerir que las alcaldías vendan las acciones que poseen en las sociedades públicas.
El ministro precisó que será simplificado el trámite para esas privatizaciones.
Tremonti, que no indicó el monto de tales medidas, aseguró que las privatizaciones serán efectuadas cuando la situación sea estable y el precio sea más "razonable".
La respuesta a tales anuncios ha sido positiva. La agencia de calificación Fitch estimó que Italia puede alcanzar el objetivo de reducir el déficit, lo que le permitirá conservar su calificación.
Igualmente recalcó que la enorme deuda pública, que representa el 120% del PIB, era "sostenible" pese al alza de las tasas por los temores de los inversores.
Un cambio de ruta después de que las otras dos agencias de calificación, Moody´s y Standard and Poor´s amenazaran hace un mes con degradar la calificación de Italia.
En base a AFP