NUEVA YORK | THE NEW YORK TIMES
Mientras los grupos de derechos de los homosexuales celebran, en Nueva York, la aprobación de la ley que autoriza los casamientos entre personas del mismo sexo, los opositores preparan una campaña nacional.
La ley, que fue promovida por el gobernador demócrata Andrew M. Cuomo y aprobada por el Senado del Estado de Nueva York, el 24 de junio, por 33 a 29, tendrá vigencia el 24 de julio.
Cuando no se habían apagado los comentarios tras la promulgación inmediata de la ley realizada por Cuomo, uno de los principales grupos opuestos a los matrimonios entre personas del mismo sexo comenzó a enviar desafiantes solicitudes de contribuciones para encarar las batallas en contra de la norma. "La lucha está lejos de haber terminado", indicó la Organización Nacional pro Casamiento, que se ha comprometido a gastar US$ 2 millones en 2012 para derrotar a los cuatro senadores que se dieron vuelta y traicionaron el matrimonio. La organización, que espera recaudar US$ 20 millones este año de grupos católicos y evangélicos, así como de donaciones individuales, se prepara con vista a encarar intensas batallas contra el matrimonio homosexual en varios estados.
Veintinueve estados tienen enmiendas constitucionales que definen que el matrimonio debe ser entre un hombre y una mujer, en tanto otros doce tienen leyes que prohiben reconocer casamientos entre personas del mismo sexo.
DIVISIÓn. Las organizaciones que defienden el matrimonio tradicional en Estados Unidos han logrado algunas victorias importantes, como fue el caso de la caída de tres jueces de la Suprema Corte Justicia de Iowa, que se habían pronunciado en contra de poner restricciones al casamiento. Pero, algunos dicen que la recaudación de fondos a veces se ha visto dificultada por el acoso a que se ven sometidos los contribuyentes, una acusación que los grupos defesnores de los derechos de homosexuales califican de exagerada.
En Minnesora, las dos partes se preparan para una votación el próximo año sobre una enmienda constitucional que declarará ilegal el casamiento homosexual. Quienes apoyan la enmienda dicen que la recaudación de fondos ha sido impedida, a veces, por requisitos de revelación de detalles financieros que exponen a los donantes a la intimidación.
Varios grupos locales y nacionales comienzan a formar una coalición para hacer campaña en apoyo de la enmienda, indicó el director ejecutivo de la Conferencia Católica de Minnesota, Jason Adkins, quien aclaró que la recaudación de fondos no se realizaría con todo el impulso mientras no se definan los temas de revelación financiera.
Grupos defensores de los derechos de los homosexuales como es el caso de la Campaña por los Derechos Humanos, afirman que su victoria en Nueva York, que es el estado más grande que aprobó el casamiento entre personas del mismo sexo, les da renovado impulso. Consideran que el tiempo está de su lado y una marcha atrás en Nueva York es imporbable, debido a que a medida que esos casamientios sean más comunes, la gente verá que no existe una amenaza.
Pero, los opositores afirman que la aprobación de la ley en Nueva York no ha socavado su decisión de actuar. "Si los que apoyan el matrimonio gay creen que Nueva York está señalando una tendencia nacional, están equivocados", afirmó Brian S. Brown, presidente de la Organización Nacional pro Matrimonio.
CHOQUES. El estado de Maine se va a convertir en uno de los campos de batalla por este tema, debido a que los impulsores de los derechos de los homosexuales, inspirados por el resultado en la legislatura de Nueva York, anunciaron la semana pasada que comenzarán a juntar firmas para poner el casamiento entre personas del mismo sexo, en un plebiscito, el año próximo. El Gobernador promulgó una ley, en 2009, autorizando esos casamientos, pero los opositores impulsaron un referéndum y los votantes derogaron la ley pocos meses después.
Carolina del Norte será uno de los primeros ámbitos de contienda, debido a que su legislatura, que ahora está controlada por el Partido Republicano, considerará más adelante este año, si se presentará a votación de los ciudadanos, en noviembre de 2012, una enmienda constitucional que prohibe el matrimonio del mismo sexo. Es el único estado del sureste de Estados Unidos que no tiene una enmienda de esas características.
Otro lugar de contienda será Nueva Hampshire, uno de los estados que adoptó el matrimonio entre personas del mismo sexo. Crece la presión para que la legislatura dé otro paso histórico y cambie la ley. Los opositores a la ley creen que tienen una buena posibilidad de victoria en la legislatura, pero no están seguros de si podrán reunir suficientes votos para levantar el previsible veto del gobernador demócrata, John Lynch.
La votación en Nueva Hampshire puede alcanzar relevancia nacional, debido a que alrededor del mismo tiempo en que se espera el voto en la legislatura, en febrero, tendrán lugar las eleccciones presidenciales primarias.
PRESIÓN. En Maryland, un impulso de último momento de los opositores impidió la aprobación de una ley de matrimonio del mismo sexo que se esperaba fuera aprobada. Alentados por la decisión de Nueva York, los grupos pro derechos de los homosexuales intentarán revertir la votación en 2012.
La nueva ley de Nueva York pondrá en foco nuevamente la Ley de Defensa del Matriomonio, -promulgada por el presidente Bill Clinton-, que prohiben el reconocimiento federal del casamiento entre personas del mismo sexo.
Una parte menos prominente de esa ley dice que ningún estado puede ser obligado a reconocer el casamiento de una pareja del mismo sexo proveniente de otro estado.
Debido a que la ley de Nueva York se aplica a 19 millones de residentes y a personas de fuera del estado, podría producirse un crecimiento del número de casamientos y muchas de las parejas migrarían a lugares donde esos matrimonios no son reconocidos.
Douglas NeJaime, profesor de Derecho de la Universidad Loyola, consideró que esas parejas obligarían a más estados a abordar el reconocimiento y también pondrían presión adicional al gobierno federal en el trato cotidiano de las parejas del mismo sexo.
La cifra
33 son los votos que obtuvo la ley de matrimonio gay en el Senado de Nueva York, en tanto 29 legisladores votaron en contra.
Definición milenaria y un Gobernador que cumplió compromiso
Nueva York es el estado más grande que reconoce legalmente los matrimonios de personas del mismo sexo y se incorpora al reducido grupo que ya lo había autorizado y que integran Connecticut, Iowa, Massachusetts, Nueva Hampshire y Vermont, junto con el Distrito de Columbia, donde está la capital.
Hace dos años, el Senado de Nueva York había rechazado una ley similar. Este año, al haber mayoría del Partido Republicano parecía difícil que resultara aprobada. Pero, la inesperada victoria tuvo un líder: el gobernador Andrew W. Cuomo, del Partido Demócrata, quien planteó el tema como un compromiso en la campaña electoral. Sus primeros meses de gestión estuvieron dominados por intensos enfrentamientos con legisladores y algunos sindicatos por recortes en los gastos. Cuomo fijó la ley de matrimonio del mismo sexo como una de sus prioridades. Designó a uno de sus hombres de confianza para supervisar la campaña publicitaria destinada a persuair a republicanos y demócratas para que abanondarn su oposición a la ley. Al final, logró la aprobación del texto, que tuvo cambios para proteger a las instituciones religiosas que rechazan el matrimonio entre personas del mismo sexo.
El único senador del Partido Demócrata que votó en contra de la ley es Ruben Díaz, del Bronx. "Dios y no este Parlamento, estableció la definición del matrimonio hace mucho tiempo", afirmó.