TREINTA Y TRES | MARCO RIVERO
La Policía investiga la muerte de un productor rural que fue ultimado de un disparo en su finca. Hasta ayer no se había podido establecer si el móvil del crimen fue el robo. El deceso dataría de hace varios días.
El crimen ocurrió en la zona del Bañado de los Olivera, a unos cuatro kilómetros de la capital departamental. La finca del productor rural, Felipe Mancuello (65), se halla sobre un camino rural conocido como Camino del Medio y poseía sistema de alarma, aunque no estaba activado.
El hecho quedó al descubierto cuando un empleado de Mancuello llegó al establecimiento para realizar sus tareas. El empleado golpeó insistentemente a la puerta de la vivienda, pero no recibió respuesta. Inquieto por la situación se comunicó con un vecino y este, a su vez, llamó al servicio de alarmas al que se hallaba abonado el productor.
En la empresa de seguridad tenían llave del establecimiento. Al entrar, funcionarios de la compañía de seguridad encontraron el cuerpo de Mancuello con un disparo a la altura del tórax. De inmediato dieron aviso a la Policía.
Dada la complejidad del caso se requirieron los servicios de un equipo de la Dirección Nacional de Policía Científica que viajó desde Montevideo hasta al paraje rural para realizar el relevamiento de indicios.
De acuerdo con las primeras informaciones manejadas por fuentes policiales, la muerte no dataría de más allá del sábado pasado. No obstante, según versiones trascendidas en la zona, la alarma de la propiedad permanecía desactivada desde el jueves 30 de junio.
Los investigadores policiales no hallaron signos de violencia en las aberturas de la finca, ni hallaron el arma homicida. Las investigaciones se vieron dificultadas por lo alejado del paraje: el vecino más cercano reside a unos 100 metros y es un maestro rural que no se encontraba en su casa. Los pobladores más cercanos están a un kilómetro. Mancuello poseía unas 140 hectáreas y otros predios en la zona de unas 900 cuadras. Si bien estaba en buena posición económica, no se tenía certeza de la existencia de grandes sumas de dinero en la finca, por lo que se ignora si el móvil fue el robo.