Cyrus Vance, fiscal a cargo del caso de la supuesta violación por parte de Strauss-Khan está en un grave aprieto. Surgen diferentes voces que ponen en duda su desempeño al frente a la Fiscalía de Manhattan.
El fiscal de distrito a cargo del caso de Strauss-Kahn, Cyrus Vance, pareció preocupado cuando dio una entrevista a dos periodistas, el pasado lunes. Ya sabía lo que el mundo conocería en pocas horas: el caso emblemático que lleva adelante -la acusación a Dominique Strauss-Kahn, exdirector gerente del Fondo Monetario Internacional, por ataque sexual- se estaba cayendo a pedazos. Sus asistentes le habían dicho que descubrieron graves problemas de credibilidad de la mujer que presentó la acusación, una mucama de un hotel, oriunda de Guinea, que recibió asilo en Estados Unidos.
Strauss-Kahn fue puesto en libertad bajo palabra el viernes, tras detectar estas inconsistencias en el caso.
Antes de que los periodistas le hicieran la primera pregunta, Vance se adelantó y ensayó la defensa de su gestión al frente de la Fiscalía: "En definitiva, el éxito de la oficina del Fiscal y del propio fiscal se mide no por casos individuales".
Clima. Desde que Vance asumió hace 18 meses, el espíritu en algunos sectores de la Fiscalía de Manhattan comenzó a declinar, en parte, debido a que despidió a algunos de los fiscales. Las relaciones con uno de los socios clave -la Jefatura de Policía de Nueva York- han tenido períodos de tensión. Sin embargo, el jefe de Policía, Raymond W. Kelly, consideró que Vance "es un aliado estrecho, esencial y que coopera".
Robert M. Morgenthau, el antecesor de Vance, fue quien apoyo su elección, en 2009. Ahora, rara vez habla con él.
Los comentarios críticos al desempeño de Vance se intensificaron ante algunos reveses que sufrió la Fiscalía, los que tuvieron su punto más fuerte cuando los fiscales comenzaron a dudar de la honestidad de la mucama del caso.
Gerald L. Shargel, un abogado penalista que fue miembro de la comisión de finanzas en la campaña de Vance, en 2009, cuestionó la manera de cómo se manejó el caso. "Lo más curioso es escuchar a los fiscales, desde el comienzo, diciendo que tenían un caso muy sólido", dijo Shargel. "Es obvio, que no habían analizado en profundidad".
En las semanas anteriores al caso de Strauss-Kahn, la Fiscalía fracasó en su intento de obtener el procesamiento de dos policías de Nueva York que fueron acusados por un ataque sexual a una mujer en estado de erbiedad. Los dos policías fueron encontrados culpables de delitos menores.
En otro caso, la Justicia rechazó las acusaciones más significativas de terrorismo contra dos hombres señalados como culpables de planificar ataques contra sinagogas en Nueva York, aunque igual enfrentan otros cargos serios.
Para mantener detenido a Strauss-Kahn, la Fiscalía tenía que obtener una acusación en cinco días.
APURADO. La alternativa era acordar una fianza para que los fiscales continuaran investigando el caso antes de decidir pedir el procesamiento. Al final, Vance optó por un pedido de procesamiento rápido, suscitando críticas de que había actuado sin conocer los antecedentes de la mujer. La Fiscalía dijo al juez que decidieron seguir ese camino para mantener detenido a Straus-Kahn y evitar que éste se fugara del país.
Muy temprano, Vance quitó el caso de la Unidad de Delitos Sexuales y se lo encomendó a otros dos fiscales asistentes con experiencia. Un jerarca de la Fiscalía dijo que "personas con experiencia en delitos sexuales hubieran logrado desentrañar antes los hechos que ahora salieron a luz". En cambio, los principales asistentes de Vance discrepan con esa opinión.
Las cifras
2009 Es el año en el que Cyrus Vance asumió el cargo de fiscal general del Estado de Nueva York, tras una intensa campaña.
49% Es el porcentaje de franceses favorable al retorno de Strauss-Kahn a la escena política. El 45% expresó su opinión contraria.
Abordan 110.000 casos por año
"El caso de Strauss-Kahn ha sido abordado de la manera correcta, sobre la base de los hechos que conocimos en cada etapa. No elegimos a las víctimas ni las circunstancia en las que nos llegan los casos", afirmó Cyrus Vance.
Destacó que la Fiscalía de Manhattan aborda 110.000 casos por año. "Creo que la parte difícil de dirigir una oficina de esta magnitud es intentar hacer la labor de la mejor manera posible, representando los intereses de la víctimas y de los acusados. Somos responsables de un enorme número de casos".
Vance dijo que no tiene que disculparse por ejercer más control sobre los fiscales.