Esta tarde a las 18 horas, comenzará el "Subte ConCuerda", un ciclo de tres recitales invernales que tendrá lugar en el Centro Municipal de Exposiciones, subsuelo de la Plaza del Entrevero, con entrada libre y gratuita.
Para esta iniciativa organizada por las Divisiones de Artes y Ciencias y la de Promoción Cultural de la Intendencia de Montevideo, se ha convocado al Cuarteto Struny como ensamble residente de la temporada 2011. El ciclo incluirá tres conciertos, cada uno de ellos se llevará a cabo el último domingo de cada mes de invierno (junio, julio y agosto) y tendrá diferente propuesta musical.
En el austero -y al mismo tiempo muy estimulante- ambiente del subsuelo de la Plaza Fabini, un espacio minimalista dedicado al arte y la innovación en las artes plásticas, los cuatro músicos del Struny (Daniel Lasca y Juan Cannavó, violines; Cecilia Nicrosi, viola y Virginia Aldado, violonchelo) ofrecerán en este primer concierto un programa con dos obras de Franz Schubert: el Quartet-Satz D.703 y el Cuarteto Nº14 en re menor D.810 subtitulado La Muerte y la Doncella.
El QuartettSatz (Movimiento para cuarteto de cuerda) en do menor, D. 703 fue compuesto por Schubert en 1820. Es el primer movimiento de un cuarteto que Schubert nunca completó. Cuatro años después el músico compuso el cuarteto La muerte y la doncella, uno de los cuartetos más conocidos de la historia de la música. Profundamente dramático en su melodía y tremendamente reflexivo, este décimo cuarto cuarteto de Schubert fue escrito cuando el autor estaba muy enfermo. Está inspirado (la historia, y musicalmente el segundo movimiento), en una canción homónima que a su vez se inspiraba en un poema de Matthias Claudius, sobre el tema del rapto de Proserpina, en manos de Plutón. En esta obra, Schubert, da la impresión de sostener la idea de la brevedad de la vida, aunque al mismo tiempo expresa claramente, su falta de resignación ante esta fatalidad.
Daniel Lasca, primer violín y líder del Cuarteto Struny, señaló que "este primer concierto es muy especial para nosotros por dos razones: la primera, la hermosa música de Schubert que tocaremos esta tarde, y la segunda, el hecho de que haremos el concierto a la memoria de Wolfgang Laufer, músico norteamericano recientemente fallecido que tuvo gran trayectoria internacional como violonchelista del Fine Arts Quartet, que actuó repetidas veces en nuestro país y además fue maestro de Virginia (Aldado) en la Universidad de Wisconsin en Estados Unidos".