En la administración Vázquez, el entonces ministro de Economía Danilo Astori trancó fuerte desde el principio a su colega de Ganadería, José Mujica, cuando pretendía promover medidas para la refinanciación de las deudas del agro. El tiempo le dio la razón a Astori porque hace mucho que no se habla de este tema, pero lo cierto es que a Mujica lo debe haber dejado mascando bronca.
Hasta que llegó la hora de la revancha para Mujica, ahora como Presidente y Astori como vice, pero manteniendo su notoria influencia en la línea económica.
Pergeñó su propio "impuestito" para el agro y cuando su compañero de fórmula intentó sensatamente corregirlo, hizo valer el cargo. Ya no había un tercero -Vázquez- para decidir. Con ese argumento, decidió él. Pero ¿tiene razón?