PAYSANDÚ | SANDRA KANOVICH
Un empresario del rubro gastronómico, de iniciales C.W.C.P, de 39 años, fue remitido por la Justicia Penal, tras comprobarse que suministraba droga y comida, a cambio de servicios sexuales a menores de edad. Una de ellas, de 14 años, estaba internada en dependencias de INAU.
Además, otros dos hombres y una mujer de 22 años fueron también indagados, aunque por el momento recuperaron su libertad.
El hecho quedó al descubierto tras una investigación realizada por la Seccional 3ª de Policía.
De acuerdo a la información oficial, el ahora procesado recibía en su casa a menores de edad, ofreciéndoles comida, alojamiento además de suministrarles estupefacientes para que mantuvieran relaciones sexuales con él.
La menor alojada en el INAU fue quien corroboró los hechos, agregando que una mujer de 22 años actuaba de nexo entre las menores y el hombre, procurando también otros clientes.
Además agregó que esta mujer era quien cobraba por el servicio alrededor de $ 1.000 por cada una de las jóvenes.
Entre los detalles aportados por la investigación se destaca que la mujer coordinaba las citas en forma telefónica y que en general se producían en horas nocturnas.
Las menores concurrían a la casa del empresario, donde se alimentaban, generalmente con panchos o milanesas, y junto a él se drogaban.
Las versiones recogidas por la Policía involucran otros dos hombres, que también habrían pagado por el servicio de las menores y que las habrían llevado a moteles de alta rotatividad, a sus domicilios e incluso a sus lugares de trabajo.
Por su parte, la mujer de 22 años admitió conocer a las menores y haber estado en la casa del procesado, incluso consumiendo droga, pero negó absolutamente su actuación como nexo entre las menores y los clientes.
Una vez elevados los antecedentes, la Justicia Penal dispuso en primera instancia que C.W.C.P fuera procesado con prisión como autor de un "delito continuado de suministro de estupefacientes agravado en reiteración real, con un delito continuado de retribución o promesa de retribución a personas menores de edad para que ejerzan actos sexuales".
En tanto la Justicia sanducera continúa las indagatorias, tanto a la mujer de 22 años como a los otros dos implicados en el hecho.