El Ministerio de Economía y Finanzas aprobó un ajuste del 7% en las tarifas del taxi que rige desde ayer. Para la patronal, este incremento es "insuficiente" y no alcanza para cubrir el alza que registraron los combustibles en marzo y los salarios de los trabajadores. El presidente de la Gremial Única del Taxi, Oscar Dourado, dijo ayer a El País que el sector "tiene una atraso tarifario del 14%", por tanto, este ajuste "no contempla las expectativas" de los empresarios.
Por otro lado, comentó que los usuarios de este medio de transporte "no criticaron el ajuste" porque fue "muy bajo. En un viaje de $ 100 apenas son $ 7 más", explicó.
"Estamos preocupados por este tema y por eso procuramos avanzar rápidamente con el Ejecutivo para aprobar el fideicomiso para acelerar el recambio de la flota a nafta", afirmó.
Agregó que esto es una "herramienta indispensable" que va en línea con la política que quiere instrumentar el ministro de Industria, Roberto Kreimerman, para acelerar la reconversión del gasoil a la nafta de los taxis para equilibrar el procesamiento de combustibles que realiza Ancap.
Además, Dourado señaló que ese fideicomiso permitiría tener ajustes en las tarifas "no tan periódicos" como los que se dan actualmente producto de los incrementos que registra el barril de petróleo en los mercados internacionales.
El titular de Industria está actualmente terminando de definir una serie de estudios que determinarán la estructura que tendrá el fideicomiso. Ahí quedará definido el precio por litro de nafta que tendrá el taxímetro. Los empresarios tienen la expectativa que el mismo esté un 50% por debajo del precio de la gasolina Súper que hoy cuesta $ 33,60 al público.
En tanto, Dourado informó que muchos taxistas están usando hoy el gasoil especial que tiene una tarifa muy superior ($ 41) frente al litro de nafta.