Argumentos desde dos orillas sobre la conveniencia o no de un puente

Garzón. Medio ambiente, desarrollo turístico e intereses económicos

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M. GALLARDO / J. LYONNET / E. GONZÁLEZ

Ciudadanos, organizaciones y autoridades intercambiarán información y opiniones sobre el proyecto de construir un puente en la desembocadura de la Laguna Garzón, en la ruta 10. La instancia no definirá si el puente será construido o no.

Artigas Barrios, intendente de Rocha, ha sido el principal impulsor del puente sobre la Laguna Garzón, un "apéndice" del barrio privado Las Garzas, en la costa de Rocha -entre la laguna Garzón y la laguna de Rocha- que el inversor argentino Eduardo Costantini se comprometió a construir a su costo en 2009.

Desde el punto ambiental, el proyecto obtuvo de la autoridad ambiental la calificación C: esto exige un estudio de impacto ambiental (a cargo de la empresa) y al menos una audiencia pública en la zona para escuchar los puntos de vista locales sobre la obra.

Hoy, desde la hora 17.30, las distintas posturas serán escuchadas en el Teatro 25 de Mayo de la ciudad de Rocha.

La posición favorable de los intendentes de Rocha y Maldonado, el apoyo del Ministerio de Transporte y Obras Públicas y las cifras de una reciente encuesta de la consultora Cifra (81% de aprobación en Rocha y 64% en Maldonado), son la principal sustancia política para que la iniciativa pueda llevarse adelante. Hay fuerte expectativa acerca de la posición que asumirá el Ministerio de Turismo, que podría brindar su enfoque en la audiencia de hoy.

La Junta Departamental de Rocha se expresó también en forma favorable con una mayoría conformada por los ediles del Frente Amplio, dos representantes del Partido Colorado y tres del Partido Nacional. Además, el presidente del Centro Comercial e Industrial de Rocha, Lázaro Cabral, se manifestó a título personal a favor del puente. "Lo hago de manera personal, puesto que no puedo opinar por los 160 a 180 socios que integran el centro", afirmó. "No puedo ir en contra de algo que vaya contra el bolsillo de la gente, siempre que éticamente estemos ante algo presentable y para evaluar los impactos ambientales están los técnicos", expresó.

LA OTRA ORILLA. Los vecinos y entidades sociales de José Ignacio, en Maldonado, definieron una postura respecto al proyecto insistiendo en la necesidad de implementar una interconexión "blanda" entre las márgenes de la laguna ubicada entre Maldonado y Rocha.

En un texto al que tuvo acceso El País sintetizan su opinión: "Nuestra postura es: defender un modelo de desarrollo sostenible y en armonía con la naturaleza, por el cual venimos trabajando desde hace muchos años. Defender una interconexión `blanda` para el cruce de Laguna Garzón, es decir, un sistema de balsas mejorado, porque es ícono de nuestra identidad y del `Uruguay Natural` que queremos preservar. Mejorar y modernizar el sistema actual de balsas, implementando un sistema ecológico y con horario extendido. Conservar el cruce en balsa que permite disfrutar de una experiencia única, de un paseo turístico inolvidable. Respaldar el sistema de conexión vial tipo peine (ruta 9 y sus perpendiculares). Resaltar que la construcción del puente no responde a una demanda real de la sociedad, sólo responde a la demanda puntual de un inversor. La sociedad no lo está necesitando y por tanto no lo solicita. Contribuir a evitar el peligro de extinción de especies, evitando impactos ambientales sobre el ecosistema del humedal, que es vulnerable en extremo". El comunicado está firmado por la Liga de José Ignacio, la Comisión de la Juanita y José Ignacio, la ONG Faro Limpio y la Unión de Comerciantes de José Ignacio. También adhieren vecinos y propietarios del área entre la laguna de José Ignacio y Laguna Garzón y entre la ruta 9 y el mar.

La nota insiste con otros temas vinculados a la defensa del medio ambiente como "la valoración del paisaje y su biodiversidad. Mantener y conservar el atractivo natural que tanto los turistas nacionales como los internacionales buscan al acercarse a nuestra zona. Promover el desarrollo del ecoturismo como una modalidad diferente", agrega el comunicado.

A juicio de los firmantes de la nota, la construcción del puente resultará en un impacto negativo "irreversible en el ecosistema, el paisaje y más allá".

También la construcción del puente provocará un impacto negativo "irreversible sobre la comunidad de pescadores artesanales y su medio de vida".

Afirman, además, que aumentará la inseguridad. "En la balsa se controla quién cruza", aseguran. En 2008 pasaron unos 30.000 vehículos.

`Lo importante es cómo se gestiona`

"El puente es lo accesorio, lo importante es cómo se ocupa y se gestiona el territorio", dijo ayer a El País el intendente de Rocha Artigas Barrios. El jefe comunal está convencido de que el puente por sí mismo no agrede el medio ambiente y confía en que el Plan de Ordenamiento de la zona es la clave para el futuro desarrollo de la zona en armonía con la naturaleza.

Barrios defendió el "modelo de turismo residencial de baja ocupación" y dijo que el puente, como acceso al departamento es "una necesidad de la zona y de Rocha" aunque no le va la vida.

El intendente dijo que si verdaderamente se buscaba mantener intocado el ecosistema de las lagunas costeras nunca debió haberse construido el puente que permite el acceso a José Ignacio en la laguna José Ignacio. Y dijo que si se permitió el desarrollo en una de las márgenes de la laguna Garzón (en Maldonado), es justo que también se permita del otro lado.

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