El lunes 9 de mayo, las más altas jerarquías del Ministerio del Interior se presentaron en el Consejo de Ministros y allí el titular de la cartera, Eduardo Bonomi, informó sobre las cifras actualizadas de violencia y criminalidad. Entre otras cosas, dijo que había aumentado la participación de menores en homicidios cometidos en la capital.
Según datos del Observatorio de Criminalidad, los menores participaron en el 9% del total de delitos cometidos en la capital en 2006, y de allí en adelante la cifra creció: 10% en 2007, 15% en 2008, 26% en 2009 y 26% en 2010. Se agregó que en el 53% de las rapiñas aclaradas en Montevideo en el primer trimestre del año pasado, participaron menores.
Ahora nos encontramos con que una delegación del Directorio del INAU, el miércoles 25 de mayo concurrió a la Comisión de Constitución y Códigos de la Cámara de Diputados, entre otras cosas para tratar de explicar las reiteradas fugas de menores de locales del Instituto.
Allí el gerente de los hogares con privación de libertad del INAU, Rolando Arbesún, expresó que le gustaría conocer de qué manera el Ministerio del Interior llega a las conclusiones arriba expuestas.
Dijo estar sorprendido y, por ejemplo, manifestó: "Podemos afirmar enfáticamente que todos los delitos cometidos por los adolescentes en los diferentes grupos de edad y para los diferentes tipos de delito, ha caído en forma sustancial, comparativamente, en el período 2005 - 2010".
¿No sería constructivo que los señores Bonomi y Arbesún se pusieran de acuerdo? Siembra dudas sobre sus posibilidades de lograr algo constructivo el que partan de puntos de vista tan diferentes.
Entretanto, la inseguridad sigue.