Nueva York | El exdirector del FMI, Dominique Strauss-Kahn, en arresto domiciliario en Nueva York acusado de delitos sexuales, vive una "pesadilla" según una carta enviada a la institución financiera, mientras busca un nuevo apartamento en una ciudad donde nadie parece quererlo como residente.
"Estos últimos días fueron muy dolorosos para mi familia y para mí, al igual, lo sé, que para todos en el Fondo. Estoy realmente desolado", escribió el exjefe del FMI en un correo electrónico firmado "Dominique" y redactado en inglés .
"Niego en los términos más fuertes posibles las acusaciones en mi contra: estoy convencido de que se conocerá la verdad y que seré declarado inocente", agregó.
"Mientras tanto, no puedo aceptar que el Fondo -y ustedes, mis queridos colegas- tengan que compartir la pesadilla que estoy viviendo. Era necesario, pues, que me fuera", afirmó.
Seis días después de su detención por una denuncia de agresión sexual a una empleada de un hotel, Strauss-Kahn renunció a su cargo como director gerente del FMI el miércoles pasado a través de una carta.
Strauss-Kahn, de 62 años, está alojado en un apartamento en el sur de Manhattan que pertenece a la compañía a cargo de su estricta vigilancia y en el que solo puede quedarse unos días.
El problema es que su presencia no es bien vista ni dentro del apartamento: varios vecinos declararon su malestar por tenerlo como residente.
Strauss-Kahn obtuvo la excarcelación de la prisión de Rikers Island a cambio de una fianza de 1 millón de dólares y estrictas medidas de seguridad. AFP