BUENOS AIRES
Argentina y Francia coincidieron ayer en la necesidad de regular los mercados financieros de commodities para contrarrestar la volatilidad en los precios de los alimentos, un tema que será eje de la cumbre de líderes del G20 en noviembre.
"Sin dudas la mayor parte de la volatilidad de los precios de commodities (materias primas) es originada en el juego financiero de corto plazo, que sin dudas merece un nivel de regulación mayor, tal cual ha sido planteado por la agenda del presidente de Francia para el G20", manifestó el ministro de Economía de Argentina, Amado Boudou, en la apertura de Taller de Trabajo G20 sobre Commodities.
"Hay que terminar con la falta de transparencia de los mercados financieros de commodities para evitar la volatilidad de los precios. No somos países ricos contra pobres sino que esto nos afecta a todos", coincidió el ministro de Agricultura francés, Bruno Le Maire, uno de los invitados especiales al seminario que se desarrollará hasta hoy, informó la agencia AP.
Según informó el diario porteño Ámbito Financiero en su página web, sorprendió al auditorio que Le Maire afirmó en dos oportunidades durante la conferencia que "está en contra de las políticas proteccionistas".
Es que la Unión Europea, y en particular Francia y Alemania, mantienen los subsidios a los sectores de la producción agropecuaria.
El ministro francés afirmó que su gobierno no está de acuerdo con "limitar los precios de las materias primas, solo quiere evitar la especulación financiera".
En este contexto hay dos posturas contrapuestas: fijar precios o aumentar la oferta. A esta segunda adhieren los principales productores de alimentos del mundo, entre ellos Argentina y Brasil.
Le Maire abogó por "transparentar" la comercialización de esos productos y además, expresó que para los países compradores de alimentos más vulnerables, se podría prever la implementación de un seguro de riesgo que alivie la subida imprevista de los precios de los commodities.
En tanto, el ministro de Agricultura de Argentina, Julián Domínguez afirmó que "no" se puede "permitir que por la volatilidad se sacrifique el esfuerzo de nuestros productores y el valor de la producción nacional".
Agregó que "cuando hablamos de volatilidad tenemos que hablar de más producción, con más productores y cuidado del medio ambiente``.
Domínguez destacó que Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay, quienes componen el Mercosur rechazan cualquier tipo de regulación de precios, "producimos aproximadamente 300 millones de toneladas de cereales oleaginosos y podemos estar en condiciones de garantizar la alimentación a 1.200 millones de personas en el planeta".
Por su parte, Boudou remarcó la importancia de debatir el tema de la materias primas agrícolas y reiteró que la posición del gobierno de Cristina Fernández pasa por "aumentar la producción, mejorar las tecnología para producir más alimentos con tecnología cada vez más amigable con el medio ambiente, y que sean sustentables en el tiempo".
El ministro de Agricultura francés dijo luego a periodistas que el presidente Nicolas Sarkozy ha dado instrucciones precisas para que el tema de los precios de materias primas sea prioritario en la próxima cumbre del G20.
Entre los disertantes invitados a la reunión de Buenos Aires figura Ken Ash, del directorio de Comercio y Agricultura de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) y Patricia Pollard, del Tesoro de Estados Unidos.
MERCADO. La Bolsa de Chicago había arrancado con los futuros agrícolas en alza ayer, pero una toma de ganancias tras las subas acumuladas propició una corrección en los valores y así el cierre del día fue negativo, con las posiciones más cercanas más firmes. La tonelada de soja para entrega en julio mantuvo su cotización de US$ 507, mientras que el trigo bajó US$ 1,8 y cerró en US$ 298,4 para el contrato de julio. El maíz quedó estable en US$ 294.