Cannes | AFP-ANSA
La política estuvo muy presente en la jornada de ayer del Festival de Cannes, con la exhibición de la película francesa "La conquete", sobre Sarkozy, y con las declaraciones del sueco Lars von Trier declarando admirar un poco a Adolf Hitler.
La política francesa llegó con un film "de ficción" sobre Nicolas Sarkozy, que se estrenó en momentos en que Dominique Strauss-Kahn, que se preveía sería su rival en la próxima elección presidencial en Francia, fue acusado en Nueva York de agresión sexual. "Los hombres políticos son bestias sexuales", dice Sarkozy en una escena de La conquête (La conquista), frase que desató aplausos entre los periodistas.
El film realizado por Xavier Durringer relata la ascención a la presidencia de Francia, en el 2007, del candidato Nicolas Sarkozy, interpretado por el excelente actor Denis Podalydes. Con un ritmo tenso, ágil, la película del documentalista, autor de ficciones políticas, devela los tejes y manejes de Sarkozy y otros líderes políticos de derecha, como el entonces presidente Jacques Chirac, así como sus problemas y líos afectivos con Cecilia, en ese entonces su esposa.
"Es la historia de un hombre que conquista el poder y pierde a su mujer, Cecilia", dijo Patrick Rotman, el autor del guión, antes de la presentación del film. El espectador de esta película se transforma, en sus palabras, en "un ratoncito bajo la mesa, que escucha y ve todo" y se da cuenta de lo que pasa tras los bastidores del poder.
Uno de los protagonistas de esta película es el lenguaje usado en las altas esferas del poder, donde llueven los más crueles y crudos insultos. "Es un lenguaje brutal, violento, con frases asesinas", dijo Rotman tras la presentación de la película.
Desde que se supo de su existencia, La conquête provocó todo tipo de especulaciones sobre supuestas inquietudes del Elíseo. Pero, según opiniones escuchadas tras la proyección, "Sarkozy sale bien parado" en la película, que revela "su lado humano", su sufrimiento cuando lo abandona Cecilia, interpretada por Florence Pernel, que se apodera del personaje.
DANÉS. "Si ofendí a alguien esta mañana con mis declaraciones en la rueda de prensa, pido sinceramente disculpas", afirmó Lars von Trier en e-mail enviado por Meta Louise Foldager, productora de su última película Melancholia. "No soy antisemita ni tengo ningún tipo de perjuicios raciales, tampoco soy nazi", agregó.
Unas horas antes, el cineasta danés había causado conmoción al declarar que tenía "un poco de simpatía por Hitler" y que lo "comprendía". "Comprendo a Hitler", dijo tras la presentación de su film Melancholia, que aspira a una Palma de Oro. Y "le tengo un poco de simpatía", aunque "creo que no era un buen tipo", añadió quien hace dos años provocó un gran escándalo en este certamen con Anticristo.
"Creo que hizo malas cosas, sí, absolutamente, pero puedo imaginarlo sentado en su búnker, al final", declaró Von Trier, que estaba sentado en la rueda de prensa al lado de la actriz de su película, Kirsten Dunst, quien dejó traslucir su malestar por esas declaraciones. "Ay Dios, esto es terrible", murmuró Dunst a la actriz Charlotte Gainsbourg, también actriz de Melancolía.
Respondiendo a una pregunta sobre su origen alemán, que descubrió a la muerte de su madre en 1989, el polémico realizador dijo que durante un tiempo creyó que era judío, pero que luego se dio cuenta que era nazi. "Durante mucho tiempo pensé que era judío, y estaba contento de ser judío. Pero entonces me di cuenta que no lo era. Descubrí que era nazi porque mi familia era alemana, Hartmann, lo que también me gustó", dijo, provocando confusión en la sala.
En contraste con sus palabras, Von Trier creó un film de absoluta belleza, que habla de una gran fiesta de matrimonio en un lujoso castillo y de dos hermanas que se aman y se odian alternadamente pero que afrontarán juntas el fin del mundo provocado por un planeta vagabundo, el Melancolía del título. Kirsten Dunst y Charlotte Gainsbourg son las dos hermanas en cuestión, la primera brillante publicitaria pero inestable psicológicamente, la segunda equilibrada y casada con un hombre rico pero frágil de carácter.
Peter fonda califica de "traidor" a obama
Por si faltaran declaraciones polémicas en Cannes, ayer el actor Peter Fonda aportó las suyas al lanzar un ataque al presidente Barack Obama, calificándolo de "traidor" por la manera en que trató las secuelas de la marea negra en el Golfo de México en 2010. La estrella de "Busco mi destino" (1969) está en Cannes para el estreno de "The Big Fix", de Rebecca y Josh Tickell, el único documental programado en la sección Una Cierta Mirada.
Militante ecologista y coproductor del film sobre la explosión de la plataforma de la compañía de petróleo BP Deepwater Horizon, que dejó 11 muertos y provocó el derrame de millones de barriles de crudo en las aguas del Golfo de México, Fonda acusó a Washington de frenar la publicación de un informe sobre este caso.
"Le envié un mensaje al presidente Obama diciéndole: `Usted es un traidor, autorizó las botas extranjeras en nuestro territorio diciéndole a nuestros militares -en este caso los guardacostas- lo que podían y no podían hacer, y diciéndonos a los ciudadanos de Estados Unidos lo que podíamos o no podíamos hacer", dijo el actor.