La defensa de dos indagados por presuntas irregularidades en el Hospital Italiano que fueron denunciadas ante la Justicia por los interventores oficiales de la institución, alertó al juez del caso que la denuncia se hizo adulterando documentos oficiales para incriminarlos.
Los interventores del Hospital Italiano, que están al frente del nosocomio desde julio de 2010 por disposición del Poder Ejecutivo, detectaron una serie de presuntas irregularidades administrativas y contables en la institución, y por eso pusieron los hechos en conocimiento del juez especializado en crimen organizado, Jorge Díaz.
Sin embargo, dos de los denunciados advirtieron que hay "diferencias importantes" entre un informe de la comisión interventora y el documento que fue presentado ante la sede judicial como prueba del presunto delito.
En tal sentido, uno de los hechos denunciados por los interventores es una aparente irregularidad en torno a un contrato firmado en 2006 entre el Hospital Italiano y una empresa para la gestión de la farmacia del nosocomio.
Según los interventores, uno de los directores del centro asistencial estaría vinculado a la empresa contratada para la administración de la farmacia, lo que sería ilegal ya que generaría perjuicios para el Hospital Italiano.
Sin embargo, uno de los denunciados planteó que existen "diferencias importantes y decisivas" entre la copia del contrato agregado al expediente penal y el documento que en verdad se firmó.
Eso, en función de que al ejemplar del contrato "le falta una hoja", según un escrito que la defensa de uno de los denunciados presentó ante el juez Díaz, y al cual tuvo acceso El País.
Agrega que en la página que falta se encuentran las cláusulas que explican que el director denunciado ofició de garantía en el contrato sin tener otra vinculación.
A su vez, en el escrito se advierte que los interventores presentaron un informe del Ministerio de Salud Pública que es "distinto" al que existe en el expediente administrativo de la secretaría de Estado.
Por su parte, Francisco Amorena, uno de los interventores del Hospital Italiano, negó la acusación de las personas denunciadas y dijo que "sería burdo adulterar documentos porque no generaría ningún beneficio para nadie".
En otro orden, el juez de lo contencioso administrativo Pablo Eguren emitirá hoy su fallo en torno a la acción de amparo contra la intervención presentada por la asociación civil que es propietaria del Hospital Italiano.