El departamento de Protección Civil del país ha colocado un paquete enorme de información en su sitio en internet acentuando que los sismos no se pueden predecir y que Roma no está particularmente en riesgo.
Se han establecido números telefónicos gratuitos en el ayuntamiento para responder preguntas sobre el tema.
El instituto geofísico abrirá sus puertas al público el miércoles para dar información sismológica a curiosos y a quienes estén preocupados.
Todo el esfuerzo está diseñado para desacreditar una predicción sobre un terremoto que ocurriría el 11 de mayo del 2011 en Roma. La información es atribuida al sismólogo autodidacta Rafael Bendandi, quien falleció en 1979. El único problema es que Bendandi nunca hizo la predicción, dice Paola Lagorio, presidenta de la asociación a cargo de la documentación de Bendandi.
Lagorio insiste en que no hay evidencia en los documentos de Bendandi de alguna predicción semejante, y culpa a fuerzas no identificadas que quieren "atemorizar a la gente y crear esta situación de pánico atribuida a una predicción que Bendandi nunca hizo´´.
A pesar de sus desmentidos y de los esfuerzos concertados de los sismólogos para calmar los nervios de la población, algunos residentes de Roma están tomando medidas precautorias. La confederación de granjeros reportó el martes que una encuesta a las granjas-hotel de los alrededores de la capital indica que muchos romanos hicieron reservaciones para el miércoles.
"No se puede hablar de un éxodo, pero existen casos de familias enteras que han decidido salir de la ciudad e irse al campo´´, señaló la confederación en un comunicado.
Funcionarios han culpado a los medios de comunicación y a la difusión de rumores por internet por alimentar los temores. El martes, el diario La Repubblica encabezó su sección de Roma diciendo. "Día de asueto y éxodo, psicosis por terremoto´´. (AP)