Desde comienzos de julio, 22 liceos y escuelas técnicas del país abrirán sus puertas los fines de semana para realizar actividades recreativas y socioeducativas. Podrán concurrir no solo alumnos de los centros sino otros jóvenes y adultos de la zona. La iniciativa, denominada "liceos abiertos", es un proyecto conjunto entre la ANEP, el Mides y Unicef.
Los centros educativos que participan se anotaron voluntariamente en el proyecto, aunque tres liceos quedaron afuera por falta de cupos.
La intención de las autoridades es continuar con el plan el año próximo y aumentar la cantidad de centros inscriptos.
Según la subsecretaria de Educación y Cultura, María Simon, el proyecto "se basa en promover la convivencia en los centros educativos".
Para Simon, el centro educativo abierto "tal vez es menos importante para quienes tienen más recursos y alternativas", pero "para quienes tienen menos es una alternativa interesante de entretenimiento, participación y formación cultural".
Afirmó que se piensa en actividades variadas, que pueden variar según el centro, como teatro, música, manualidades o artesanías.
"Tenemos infraestructura que es básicamente buena, en particular en el interior hay varios liceos de arquitectura destacada y que los podemos aprovechar más", afirmó Simon.
En Montevideo abrirán los fines de semana tres centros (el liceo 43 en Rincón del Cerro, el 65 en Ituzaingó y la UTU de Malvín Norte), en Canelones serán dos y uno en los demás departamentos del país.
Según la asesora docente del Consejo de Educación Secundaria, Margarita Arlas, "la idea es que no se realicen solamente actividades recreativas, porque en ese caso el liceo no tendría por qué ser el lugar". Según Arlas habrá una articulación entre lo recreativo y las tareas curriculares que realiza el liceo.
Secundaria y UTU hará un llamado para que docentes, preferentemente del centro educativo en cuestión, coordinen las actividades del fin de semana y realicen la vinculación con el área curricular. Estos docentes tendrán 15 horas semanales asignadas al proyecto. En tanto, el Mides contratará un equipo técnico de educadores sociales o docentes, que tengan experiencia en actividades de tipo comunitario, recreativas o de trabajo con jóvenes. El Mides también se encargará de la compra de materiales para las diferentes actividades deportivas y artísticas.
Según Arlas, "se trata de un proyecto para abrir el liceo a la comunidad", algo que muchas veces beneficia a las propias comunidades, en particular las del interior.