JORGE ABBONDANZA
El viernes próximo a las 19.30 comenzará en la sala Eduardo Fabini del Auditorio Adela Reta, del Sodre, la temporada 2011 del Centro Cultural de Música. Esa primera fecha estará jerarquizada por la Orquesta Sinfónica de Bamberg.
El organismo llega a Montevideo con dirección de Jonathan Nott, para ofrecer un programa Beethoven donde figuran la Sinfonía Nº 3, Heroica, y el concierto El Emperador, en el que actuará como solista el pianista austríaco Till Fellner.
Fundada en 1950, la orquesta se ha sumado desde entonces al extraordinario florecimiento de la música sinfónica en Alemania. Aunque tiene su sede en una ciudad de apenas 70.000 habitantes, cuenta con más de 6.000 suscriptores que respaldan sus actividades.
Ubicada al norte de Baviera, la encantadora Bamberg dispone así de un lustre musical para sumar a su larga historia cultural, ya que esta orquesta (que figura asimismo como Filarmónica del Estado de Baviera) ha realizado grandes giras por el país y el exterior, recibiendo varios premios por sus grabaciones. Dirigida en los primeros años por Joseph Kellberth, estuvo luego en manos de importantes conductores como Rudolf Kempe, George Scott y Witold Lutoslawsky. Desde el año 2000, Jonathan Nott es el Director Artístico Principal.
Nott estudió musicología en Cambridge y dirección orquestal en Londres, para seguir luego cursos de canto y flauta en Manchester. Tuvo actuación en la Ópera de Francfort, en el Teatro de Wiesbaden y en la Sinfónica de Lucerna, dirigiendo ballets, óperas y temporadas sinfónicas.
Fue luego contratado por el Ensemble Intercontemporain de París, del que sigue siendo director invitado. Ha figurado al frente de grandes orquestas europeas y norteamericanas, como la Royal Concertgebouw de Amsterdam, la Gewandhaus de Leipzig, la orquesta de Cleveland, la filarmónica de Nueva York y la de Los Angeles. Desde 2004 preside el jurado del Concurso Gustav Mahler, patrocinado por la Sinfónica de Bamberg.
El pianista Till Fellner nació en Viena, estudió con Alfred Brendel y Oleg Maisenberg, entre otros, iniciando su trayectoria internacional en 1993, cuando obtuvo el primer premio en el Concurso Clara Haskil en Vevey (Suiza), actuando junto a directores como Claudio Abbado, Christoph von Dohnányi o Sir Neville Marriner.
En 2008, Fellner se presentó en Tokio, Washington, Nueva York, Londres, París y Viena con el ciclo completo de las sonatas para piano de Beethoven. En 2009 se presentó como solista de la sinfónica de Montreal, la orquesta Hallé de Manchester y la Accademia de Santa Cecilia de Roma, prosiguiendo con ese ciclo beethoveniano y emprendiendo giras que ahora incluyen esta escala en Montevideo. Tiene una notable discografía que comprende una reciente grabación de los Conciertos 4 y 5 de Beethoven.
proyectos. La temporada 2011 del Centro Cultural de Música se desarrollará en el Teatro Solís y el auditorio del Sodre durante los próximos siete meses. En junio traerá al Pilobolus Dance Theatre, un sensacional conjunto norteamericano que fuera un impacto durante su presentación anterior en Montevideo, hace una década.
Vendrá asimismo el director venezolano Gustavo Dudamel, joven celebridad a escala internacional, al frente de la Orquesta Simón Bolívar, que viaja con 220 instrumentistas. En el mes de julio llegará la Camerata Bern con actuación solista de la mezzosoprano Angelika Kirchschleger, y en agosto está fijado el concierto de la Britten Sinfonia, dirigida por Allan Clayton, seguida de la Deutsche Kammerphilarmonie bajo la batuta del violinista Christian Tetzlaff, que será solista en el Concierto para violín de Mendelssohn.
En septiembre está previsto el recital del pianista francés Cyprien Katsaris, una notabilidad de carrera ascendente, y en octubre será el turno del Ensemble Orchestral de París junto al coro Accentus. Finalmente, la temporada comprenderá la actuación de la Orchestre Philarmonique de Lieja, como broche de una actividad anual que agrega todos esos destellos a la historia del Centro Cultural de Música.
Siempre resulta necesario subrayar que esa institución privada -a punto de cumplir 70 años de actividades, fecha que celebrará en 2012- se ha convertido desde hace tiempo en un eje indispensable del mundo musical montevideano y en una protagonista de sus temporadas. Frente a los altibajos de calidad y de funcionamiento que ha sufrido el medio sinfónico local a nivel oficial, este aporte de un grupo de notables melómanos ha sabido mantener el ritmo de sus temporadas, la convocatoria a grupos e intérpretes de primera línea, la organización de esas visitas (que presentan múltiples dificultades y desafíos para su infraestructura) y el empeño en no rebajar sus planos de exigencia, configurando un rendimiento único en este medio y un promedio de calidad verdaderamente heroico.
Por esas y otras razones de índole similar, el desempeño del Centro Cultural de Música es una referencia ejemplar y un caso único en el país en el campo de la música académica. Y también por eso, la apertura de una nueva temporada se convierte en un acontecimiento cultural, respaldado en esta ocasión por los viajeros de Bamberg.