Una preocupación sanitaria grave, es lo que suscitan dos hechos vinculados a la salud. Por un lado la muerte en un centro asistencial de Maldonado, de un paciente en quien se detectó la bacteria multirresistente. A ello se suma el que haya zonas del país y notablemente una veintena de barrios de Montevideo, bajo la amenaza de desarrollar una epidemia de enfermedad del dengue.
Si bien no se determinó aún si la muerte en el hospital fernandino deriva directamente de la presencia de la bacteria en cuestión, se sabe que la misma estaba activa en el cuerpo del fallecido, como lo está en el de otro enfermo que compartía con él un mismo espacio. Resulta altamente preocupante que ahora se sepa que el caso se produjo semanas antes de que el Ministerio de Salud Pública lanzara la alerta por la presencia en el país del microorganismo conocido como KPC.
Lo del dengue es aun más claramente un fracaso del gobierno ya que la amenaza de esta enfermedad estaba presente en nuestras fronteras desde hace años, pero no se actuó en la forma necesaria para erradicar los sitios donde podría anidar el mosquito que la trasmite. Ahora los mosquitos Aedes Aegipti que transportan el mal, están hasta en la capital.
Dos enfermedades graves originadas en el exterior, han entrado o bien están a punto de entrar al país. Tal cosa debería motivar una movilización mucho más intensa que la que ha suscitado hasta ahora. Estamos amenazados. Las epidemias no se han desencadenado pero por lo que ha pasado en otras naciones, sabemos que ellas son probables. Parafraseando el refrán popular que dice "actuar sin prisa pero sin pausa", se tiene que reaccionar con prisa y sin pausa.