Jubilado y con Direct TV

DIEGO FISCHER

Volví. La pausa necesaria -después de tres años de escribir todos los sábados en Ciudades- fue un descanso para mí y estimo que también para los lectores. Durante este tiempo y por razones de trabajo tuve la suerte de viajar varias veces al interior del país. Fui a zonas y ciudades que hacía años que no visitaba. Algunas me resultaron casi irreconocibles. Sí, porque en gran parte del interior se vive una revolución silenciosa de enormes proporciones. No hablo de una revolución política, felizmente los tiempos de los enfrentamientos armados entre uruguayos por motivos políticos, son cosa de un pasado reciente, pero pasado al fin; aunque muchos no se han dado por enterados. La revolución a la que me refiero es la forestación, el cultivo de soja y la combinación y convivencia de ambas con la producción ganadera. ¿Cuántas décadas hacía que no se veía en los campos uruguayos maquinaria agrícola moderna, de última generación? ¿Recuerda usted cuánto tiempo hace que en la entrada de las ciudades y pueblos no se encontraban locales de venta de tractores nuevos? Sí, tractores y cosechadoras, herramientas para trabajar el campo y no exclusivamente automotoras que venden cero kilómetros. Pero esto es solo un dato evidente. Hay otros cambios más profundos y más estimulantes. Estuve en Bellaco (Río Negro). Sus casas fueron construidas varios años atrás por Mevir , aunque están tan bien mantenidas que parecen nuevas. Allí sus habitantes viven y muy bien del trabajo que genera la forestación en los campos de las inmediaciones .En ese poblado y en todos los de la zona abunda el trabajo "Esto es un milagro", dice Don Elías que con 67 años pudo jubilarse el año pasado luego de trabajar los últimos 18 en la Compañía Forestal Oriental; antes había sido peón rural y después obrero de una fábrica de yeso que cerró ya nadie recuerda cuándo. "Esto es una bendición", subraya y agrega "hay trabajo para los hijos y los nietos; ya no se tienen que ir a Montevideo a vivir peor que animales. Yo como casi todos los vecinos: creía que con la forestación se acababa todo. Míreme ahora, jubilado y con diri ti vi (sic)".

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