MADRID | DANIEL BELTRÁN ROHR,
CORRESPONSAL
La Guardia Civil ha propinado un nuevo golpe a ETA con la detención de dos presuntos miembros de la organización armada en Legorreta (Guipúzcoa), a los que se acusa de ser miembros del aparato de logística, encargados de distribuir armas y explosivos a la banda.
Los capturados son los hermanos José Aitor e Igor Esnaola Dorronsoro, ambos de unos cuarenta años de edad y supuestos miembros "legales" -no fichados por la Policía- de la organización terrorista.
Además, la Guardia Civil se incautó de explosivos, detonadores, material informático y documentación de la banda armada.