Holanda, consternada, busca una explicación a la matanza

Horror. Abrió fuego, asesinó a 7 personas y dejó 10 heridos

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Holanda está consternada, después de la sangrienta jornada en la que un hombre mató a siete personas y provocó heridas a otras diez -tres están graves- en un centro comercial de Alphen aan den Rijn, ciudad situada a 25 km de Amsterdam.

Las autoridades y los ciudadanos buscan una explicación al terrible hecho. El hombre de 24 años, que fue identificado por las autoridades policiales como Tristan van der Vlist, de 24 años, se quitó la vida de un balazo, tras cometer los asesinatos.

El alcalde Bas Eenhoorn sostuvo reuniones, ayer, con familiares de las víctimas para expresarles su apoyo en los momentos difíciles en que se encuentran.

Durante una conferencia de prensa, Eenhoorn informó que el tiroteo comenzó alrededor del mediodía del sábado, hora holandesa, en el centro comercial de Ridderhof, que estaba muy animado, debido a que numerosas familias con hijos hacían compras.

"Un hombre que tenía un arma automática abrió fuego contra la multitud (...) antes de quitarse la vida", agregó Eenhoorn. "Era alto y estaba vestido con un pantalón de camuflaje", contó una señora mayor a la televisión pública holandesa NOS. "Se movía sin prisa, matando a sangre fría", añadió.

Según Kitty Nooy, representante de la judicatura, el homicida, que actuó solo, era "miembro de un club de tiro y disponía de permiso para tenencia de cinco armas. Poseía tres armas de fuego y hasta el momento se ignoraba si utilizó una de ellas".

A su llegada al lugar de los hechos, la Policía hizo evacuar el centro comercial, al correr el rumor de que el atacante no estaba solo.

Los disparos causaron el pánico. "Es increíble que se haya producido semejante hecatombe en la ciudad, en un día tan hermoso", declaró Eenhoorn.

La televisión NOS difundía imágenes del centro comercial, vacío de clientes y ocupado por numerosos policías, así como testimonios de personas que presenciaron el drama. También mostró fotos, entre ellas la de un hombre muerto en su automóvil, cuyo cuerpo yacía junto a la puerta abierta en medio de pedazos de vidrio.

TESTIMONIO. "Pensamos que eran fuegos artificiales", relató Hajam Leouesset. "Pero enseguida se vio a gente corriendo por todos lados, y se les oía gritar. Luego vi a ese hombre, y había sangre por todas partes".

El atacante disparó a la redonda con una metralleta, y luego "se suicidó con ayuda de otra arma, cerca de las cajas del supermercado, donde me encontraba", añadió el testigo.

"Oímos que este tipo de cosas ocurren en el extranjero", indicó a la cadena NOS Glenn Schoen, un experto holandés en terrorismo. "No esperábamos que se produjera en Holanda un baño de sangre así".

En sentido similar se expresron otras personas que estaban en el centro comercial, las que coincidieron en señalar que hechos de estas características han ocurrido en centros de enseñanza de Estados Unidos, pero se piensa que es un fenómeno lejano.

Hasta ahora, la Policía no ha encontrado explicación a la acción criminal. Los investigadores dijeron que encontraron una carta que dejó Van der Vlist en la casa de su madre, pero que la misma no contenía los motivos de la agresión.

Decenas de investigadores e integrantes de la Policía Técnica realizaron diversidad de actuaciones en el lugar del ataque y en zonas cercanas, buscando elementos que permitan aclarar los motivos que tuvo el hombre para abrir fuego.

Tanto la Policía como la Justicia realizan interrogatorios a los testigos para intentar reconstruir el caso.

Confiesan suministro del arma

Dos hombres confesaron haber suministrado ilegalmente una pistola al hombre que mató a 12 niños en una escuela primaria de Río de Janeiro y luego se suicidó. Charleston Souza de Lucena, de 38 años, e Isaías de Souza, de 48, admitieron que le vendieron la pistola al agresor y que lamentaban haberlo hecho, dijo el funcionario policial Altamir Ribeiro, sin más detalles. No estaba claro si la Policía creía que los mismos hombres le suministraron al atacante la segunda pistola. Los dos hombres no han sido acusados. De acuerdo con la ley brasileña, los fiscales presentan la acusación solo después que la Policía concluye la investigación. AP

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