ANDRÉS LÓPEZ REILLY
La Junta Departamental votó ayer ampliar el plazo para refinanciar deudas hasta el 29 de abril. Lo hizo sin los votos de la oposición, que criticó el sistema tributario municipal y reclamó un mejor trato para los buenos pagadores.
Al límite del plazo y con largas colas de deudores en la puerta de la Intendencia de Montevideo, la Junta Departamental aprobó anoche una tercera extensión de la franquicia con los votos de los ediles del Frente Amplio. La oposición reclamó una mejor política tributaria municipal y beneficios similares para los buenos pagadores.
"Creemos que después de seis meses de una situación especial, paliativa, los deudores han tenido tiempo suficiente como para ponerse en situación regular de pago con los tributos municipales. A nosotros nos parece que este tiempo se agotó y que la Intendencia lo que está haciendo es plantear más evasivas al análisis a fondo que necesita todo el sistema tributario municipal, pero fundamentalmente al análisis y corrección a la baja de dos tributos que están recaudando por encima de lo que deberían y que son la Contribución y la Patente", indicó el edil nacionalista Álvaro Viviano.
"Una cosa es que, en atención a problemas administrativos y de aglomeración de gente, se vote una prórroga, como fueron los justificativos que tuvimos anteriormente. Pero nosotros propusimos que se ampliara la atención en ventanilla y que se llevara también a los municipios. Hoy no hay más justificativos para extenderlo. Es una tomadura de pelo para los buenos pagadores y para la Junta Departamental, que sigue alargando in eternum una situación excepcionalísima como lo es esta franquicia", añadió.
MÁS CRÍTICAS. El también edil nacionalista Juan Curbelo opinó que "esto reafirma la incongruencia, la falta de capacidad de gestión y previsibilidad de la administración". Curbelo dijo a El País que la ampliación del plazo para refinanciar es "un mamarracho" y que la Intendencia utiliza a la Junta Departamental como "una escribanía", para que le apruebe sus resoluciones, siendo que se trata de un órgano legislativo.
Desde la bancada del Partido Colorado, el edil Martín Bueno dijo a El País que "está claro que el refinanciamiento de adeudos es un régimen de excepcionalidad y que al ser la tercera prórroga "pierde absoluta seriedad. Esto únicamente beneficia a las personas que han dejado para último momento en tres oportunidades y a aquellos que no se han puesto al día en tres oportunidades, en desmedro de los buenos pagadores y de la gente responsable que fue en tiempo y forma".
"La raíz de este problema es que el sistema de multas y recargos habitual de la Intendencia es casi usurero. Si un contribuyente no puede pagar, en poco tiempo se le hace una bola de nieve", agregó Bueno.
A FAVOR. El edil frenteamplista Pablo González defendió la extensión de la prórroga. "El primer tema es la cantidad de gente que se ha acogido al beneficio. Además, en estos últimos días se han dado importantes colas, se están dando fechas para julio y mucha gente no ha podido sacar número, por un conjunto de situaciones. Y además, es el único proyecto de refinanciación en cinco años, por lo que creemos que es bueno otorgar un último plazo", dijo González a El País.
"Se amplió el horario de atención en ventanillas e incluso se asignaron horas extras a esta tarea, pero llevarlo a los municipios no es posible porque excede las posibilidades administrativas. Es gente que hay que preparar; llevarlo a los municipios o a los comunales sería perjudicial", concluyó el edil del Frente Amplio.
100 remates pendientes
Hay 100 ejecuciones de deudores contumaces que se están aplazando por la campaña de refinanciación, informó el edil frenteamplista Pablo González. "Queremos que se ejecuten para demostrar que la Intendencia está ajustando sus cuentas", indicó el legislador.
En diciembre del año pasado, el director de Hacienda de la comuna, Arturo Echevarría, informó a El País que hay "unos veinte remates importantes" para hacer en los próximos meses. Aclaró que "no es el fin de la IMM rematar para cobrar adeudos" y aseguró que "las viviendas de escaso valor no son el principal blanco de nuestra actividad".
Hasta el momento, con la campaña de refinanciación de adeudos la Intendencia ha recaudado $ 600 millones por pago contado y de primera cuota. A su vez, se hicieron convenios por $ 550 millones.
Se regularizaron unas 200.000 cuentas de un universo en el entorno del millón de cuentas, por todo concepto y todo tributo. Quienes se presentan a refinanciar reciben números para junio.