El hombre que había sido detenido como sospechoso por el crimen del comerciante en Capurro quedó en libertad.
"Fue puesto en libertad porque se comprobó que no tenia relación (con el hecho)", señaló el jefe de Relaciones Públicas de la Policía, Juan Carlos Duré, a Subrayado.
Jorge Núñez Luna, de 42 años, falleció minutos después que asaltaran su autoservicio "La Amistad", de Larrobla 921 esquina Uruguayana, Capurro. Cerca de las 19:00 horas dos hombres ingresaron al local armados, con cascos, lo asaltaron y, aunque no opuso resistencia, le dispararon en el pecho.
Jorge Núñez obedeció. Les entregó el dinero de la recaudación del día, que tenía en la caja registradora, y hasta les entregó su billetera, donde tenía más dinero, afirmaron fuentes policiales luego de recoger los primeros testimonios en el lugar.
Nuñez cayó al piso y logró arrastrarse hasta el portón de entrada del local, donde fue recogido por un patrullero de la seccional 7ª.
Los policías lo trasladaron hasta el Centro Coordinador del Cerro, a donde llegó ya sin vida y los médicos constataron su fallecimiento.
"Le pegaron el tiro en el pecho y le salió por la espalda, cuando llegó a la puerta ya estaba muerto", sostuvo un vecino del lugar.
Según la versión de Subrayado el negocio tenía cámaras de seguridad pero estas desde hacía un tiempo no funcionaban.
Vecinos del lugar dijeron que Núñez era dueño del negocio desde hacía 10 años y que fue víctima de varias rapiñas anteriormente.
Sobre las 22 horas de anoche arribaron a Jefatura los efectivos policiales que trasladaban al sospechoso, así como también a varios testigos del atraco, entre los que se encuentran clientes que estaban dentro del local así como también dos jóvenes que ingresaban al autoservicio en el momento en que los delincuentes escapaban del negocio.
Uno de estos jóvenes dijo a Subrayado que "cuando llegamos acá ya estaba dado vuelta en el piso". El mismo joven, que no se identificó, se quejó de la demora de la emergencia médica, que llegó al lugar luego de que la víctima había sido trasladada por los policías.
"Este tipo abría a las siete de la mañana y cerraba a las 10 de la noche, es una injusticia", expresó indignado.
Dentro del local, en tanto, Policía Técnica trabajaba en busca de indicios que permitan esclarecer el caso. Una de las primeras en ser interrogadas fue una empleada del negocio que se encontraba junto a Núñez en el momento de los hechos y hasta última hora de la noche comparecía ante los efectivos de la división Homicidios que trabajan en el hecho.