Una denuncia por violencia doméstica derivó en la investigación en torno a un pequeño arsenal de armas largas y de puño, así como de municiones.
El caso se inició cuando una mujer denunció a su esposo, un militar retirado de 55 años, ante la Comisaría 9ª tras haber sido víctima de amenazas de muerte y agresión por parte de su pareja. La mujer advirtió a los uniformados que se trataba de un hombre muy violento y que además estaba armado.
Cuando los efectivos policiales allanaron la vivienda, ubicada en la zona de Parque Batlle, durante la inspección hallaron unas 20 armas de fuego. Entre ellas un fusil de asalto AK 47, una carabina, varias pistolas automáticas calibre 9 milímetros, así como unas 80 cajas de munición de diverso calibre.
En el curso de las actuaciones se estableció que el ex militar se desempeñaba actualmente como parte del equipo de seguridad de la Embajada de Estados Unidos. El indagado no supo explicar el origen del armamento que ahora es objeto de investigación, además del caso de violencia doméstica.