SAN SALVADOR | El presidente estadounidense Barack Obama prometió ayer en su visita en El Salvador, con la cual concluye su gira por América Latina, estrechar la cooperación de su país con las naciones centroamericanas, donde las políticas de Washington en materia de inmigración y combate a la delincuencia, entre otros temas, influyen mucho en una población que depende enormemente de Estados Unidos.
Tal como lo hizo el lunes en Chile, el presidente se refirió a una reforma migratoria y se dijo propenso a buscar "un camino" para que los millones de personas sin documentos "puedan ponerse al día con las leyes".
Aseguró a la prensa que sigue comprometido con un cambio que beneficie a cerca de 12 millones de inmigrantes ilegales de su país, pero se lamentó de que "en los últimos dos años se hizo más difícil obtener apoyo republicano para estos esfuerzos".
También anunció la creación de una nueva sociedad por 200 millones de dólares con El Salvador, para combatir la violencia relacionada con el narcotráfico, que ha llevado a un incremento en los asesinatos en este país y en otros de América Central.
En El Salvador, la última escala de su gira y la única visita a una nación de Centroamérica, Obama prometió poner atención para intensificar el comercio y el crecimiento económico, combatir el narcotráfico y generar oportunidades para que la gente pueda encontrar empleo en su país y "no sienta que tiene que emigrar al norte para buscar el sustento de su familia".
"Estados Unidos hará su parte" para combatir el flagelo creciente del narcotráfico, dijo Obama, de pie junto a su colega salvadoreño Mauricio Funes, quien elogió el hecho de que el norteamericano pusiera atención a los problemas de una región que suele ser ignorada.
Funes reveló que en las reuniones bilaterales hablaron de "la lucha contra la pobreza y las desigualdades sociales, el combate a la narcoactividad y el crimen organizado". Y dijo que también charló sobre migración, "un tema muy sensible para El Salvador".
Estudiantes universitarios y representantes de organizaciones sociales y hasta un grupo de hondureños se manifestaron contra la visita del estadounidense e intentaron llegar hasta Casa Presidencial, pero las fuerzas de choque les cerraron el paso.
Los manifestantes exigieron a Obama respeto a los Derechos Humanos y legalizar a miles de salvadoreños que residen en su país. También criticaron el funcionamiento de una base de monitoreo antidrogas instalada en El Salvador y una academia internacional de preparación para jueces, policías y fiscales dirigida por EE.UU., el bloqueo contra Cuba y las acciones militares contra Libia.
Obama regresará a Washington hoy tras la gira de cinco días. AP y ANSA