La reinstauración del tradicional feriado en la República Argentina explica la presencia de muchos visitantes de esa nacionalidad. Incluso, el propio canciller argentino Héctor Timerman dejó un rato sus actividades en el Palacio San Martín, sede de la cancillería argentina, para cruzar el Río de la Plata y pasar algunos días de descanso en la costa de Maldonado.
El primer domingo de semana de Carnaval, Timerman concurrió con su esposa, la empresaria Anabella Sielicki, a almorzar en el parador La Huella de José Ignacio donde se codeó con la "flor y nata" del empresariado argentino con algunos de los cuales mantiene una dura polémica por medio de Twitter.
Timerman, en los hechos, se convirtió en el funcionario de mayor rango en el gobierno de la presidenta Cristina Fernández de Kirchner en mostrarse por Punta del Este, algo virtualmente prohibido para la mayoría de sus colegas.
Existe una norma no escrita, inaugurada por el entonces presidente Fernando de la Rúa, quien, en medio de la crisis desatada a fines del año 2000, prohibió a sus funcionarios mostrarse por Punta del Este.
El expresidente Néstor Kirchner repitió la recomendación que fue cumplida al pie de la letra por sus principales colaboradores. Sin embargo Timerman rompió el molde y decidió cruzar el Río de la Plata.
En su favor está su larga presencia en Punta del Este. Siendo niño, el actual jefe de la diplomacia argentina pasó la mayoría de los veranos en Punta del Este con su padre, el legendario editor de periódicos Jacobo Timerman.
La presencia del canciller argentino fue calificada como uno de los hechos de mayor importancia de los últimos tiempos, más allá de las incómodas revelaciones de WikiLeaks sobre los comentarios de funcionarios de la administración del expresidente Tabaré Vázquez sobre el extinto expresidente Néstor Kirchner.
El canciller argentino se trasladó el miércoles pasado a Montevideo, donde se celebró la reunión de cancilleres y ministros de Defensa cuyos países integran misiones de ayuda en Haití. Durante este encuentro, oportunamente informado por El País, se acordó la formación de una comisión de seguimiento y un nuevo encuentro.