Pese a haber comenzado ya el mes de marzo, en el cual todas las actividades se retoman y los chicos vuelven al colegio, las playas esteñas se colman todos los fines de semana.
Aún con el otoño aproximándose, se puede ver a los más pequeños dándose largos baños de mar y jugando en la arena, a los adultos leyendo mientras toman sol y a los adolescentes reunidos, simplemente poniéndose al día.
Los vendedores de pareos y bikinis constituyen también parte de la diversión. Es frecuente ver a madres e hijas y grupos de amigas eligiendo aquella prenda que mejor les siente. Sin duda, todos condimentos infaltables de un verano inolvidable.