Federico Pereyra
Los Diablos han confirmado un gran año. A Contramano hizo una segunda ronda para defender el título. Los Zingaros vuelven a brillar, mientras Los Muchachos le pisan los talones. La risa de La Soñada, entre otros, fueron grandes atractivos.
Dos murgas que tienen razones justificadas para soñar con lo más alto. Los viejos Diablos Verdes mostraron su espectáculo el domingo a segunda hora, ya que trocaron el horario porque uno de sus cupleteros, Cristian Font, debía conducir la entrega de los premios Oscar. Ni el cambio, ni el multiempleo, ni la responsabilidad de tener que repetir su gran primera rueda, pesaron para este conjunto.
La murga de la Teja reafirmó libreto e interpretaciones con mucha comicidad, un coro que hace lo que quiere en materia de canto, un solista como Ricardo Villalba que tuvo una noche descollante y la inteligencia de corregir pequeños momentos que en la rueda anterior podían presentar dudas. Específicamente el cuplé del Bla Bla quedó mucho más claro y dejó un lindo mensaje. Un espectáculo que creció y debe estar en la definición.
Los otros que quieren entreverarse son los bicampeones A Contramano. Luego de una primera rueda algo fría o que no generó lo que se esperaba de una defensora del título, el sábado por mérito propio se revirtió esta situación. Con un nivel coral impresionante, un espectáculo que no da respiro a los ojos y a la cabeza y un Diego Bello implacable para hacer reír, la murga de Cabrera dijo "Aquí estoy, no me dejen afuera". Siempre con mucho para decir y desde un lugar profundo deja su musicalidad, claridad y calidad.
Con la liguilla asegurada el duelo de parodistas está vibrante. Los Zingaros volvieron a repetir un show que atrapa y hace reír mucho. Con una fórmula probada, Ariel Sosa vuelve a demostrar porque está siempre en la definición. Mucho color, una producción impresionante, el humor y la prolijidad como arma fundamental; "los Gitanos" son firmes candidatos. A esto se le suma, como dicen ellos, la hinchada más grande del Carnaval (en número solo comparable con La Catalina) y un Pinocho Sosa que respira Carnaval y volvió a dar gala de su popularidad. "Justito, justito, justito" fue lo que gritó el dueño del conjunto desde la platea, mientras veía como el tiempo espiraba justo en la finalización del último tema. Algo desmedido el festejo pero con razones para hacerlo.
DURA PELEA. Los parodistas de Pérez y Yern están pisándole los talones a Zingaros. Si bien hubo pequeñas imperfecciones, una pista que no salió, algún cambio de escenografía, algún tropiezo de sonido, no se llegó a empañar el gran espectáculo que tienen Los Muchachos. Con figuras como Petru Valensky y Aldo Martínez estas historias enrabadas hacen pasar al público por varios estados anímicos. Hay que esperar los otros dos conjuntos que restan actuar hoy y mañana, y una liguilla apasionante en esta categoría.
Murga La Soñada levantó muchas carcajadas y si bien el hilo del espectáculo no es del todo firme, cada uno de los cuplé son sumamente efectivos e inclusive funcionaron más que en la primera rueda. Puede dar una sorpresa.
La Nueva Milonga contó con una hinchada muy importante pero no tuvo una gran respuesta del público en general. Un plantel compuesto por reconocidos murguistas que se destacan cantando y que intentaron sostener una propuesta que tardó en hacer reír a pesar de los esfuerzos de Perera y Barrios. Un grupo con buen despliegue de vestuario que dará pelea por entrar entre las once mejores. En cuanto a las comparsas que estuvieron el fin de semana se destacó el espectáculo de Tronar que también hace un despliegue muy grande de vestuario y apuesta al candombe permanentemente para hablar del viajante y de la búsqueda del lugar que haga feliz. Con grandes solistas, una vedette que baila muy bien y un Kanela ovacionado, Tronar de Tambores, busca su segundo plato. La propuesta de C 1080 sumamente colorida y vistosa sufrió algunos desperfectos y se mostró algo por debajo de su primera presentación. Con momentos destacados como es el trabajo de la cuerda de tambores y una puesta llamativa, la comparsa de Cachila Silva quiere ser una de las cuatro comparsas que se verá por tercera vez.