De niño, Guillermo Vidal le dio la mano a Fidel Castro poco después que éste tomara el poder en Cuba en 1959. Según bromea Vidal, fue su primer episodio digno de "Forrest Gump", el protagonista de la película del mismo nombre que conoce a grandes personalidades durante toda su vida.
La segunda vez que hizo de "Forrest Gump" -cuando conoció a Robert F. Kennedy en un aeropuerto de Chicago dos años después- Vidal se dirigía a un orfanato en Colorado. Fue uno de los miles de niños cubanos que llegaron a Estados Unidos en la operación aérea apodada Peter Pan tras la revolución castrista.
"La considero la experiencia más traumática de mi vida", afirmó Vidal, el primer alcalde de Denver (Colorado) nacido en el extranjero. "Dejamos a mis padres para venir a este país sin saber lo que nos esperaba, sin saber el idioma ni conocer la cultura".
Vidal, de 59 años, rindió tributo a sus padres, Roberto y Marta Vidal, en su toma de posesión el 12 de enero cuando sustituyó a su jefe, el demócrata John Hickenlooper, ahora gobernador de Colorado.
"Al igual que otros inmigrantes, tanto legales como ilegales, vine a este país en busca de una vida mejor", declaró.
Los residentes de Denver han dispensado una cálida acogida al alcalde interino, cuyo mandato concluye oficialmente el 18 de julio y no se postulará a la reelección.
"Creo que es considerado una persona mayor llena de sabiduría. Es una de esas personas que, cuando habla, la gente escucha", comentó Bob Murphy, regidor de Lakewood, que conoce a Vidal desde que el nuevo alcalde presidió un consejo regional de gobiernos.
"Se trata casi de un caso de justicia poética", afirmó el concejal de Denver, Paul López. "Su historia es una prueba de que si trabajas duro, nunca te rindes y te pones al servicio de otros, obtienes los frutos deseados".
Vidal nació en Camagüey, en una familia de clase media que tenía cocinera, jardinero y varias niñeras. El día que conoció a Fidel Castro, sus padres lo subieron, junto con dos hermanos -gemelos, un año mayores que él-, a un tanque en que iba el ex presidente.
Cuando el gobierno de Castro comenzó a confiscar bienes y propiedades, los padres de Vidal le dijeron que los enviarían de vacaciones, lo que terminó siendo "probablemente en el día más terrible de mi vida", contó el alcalde.
Vidal tenía 10 años cuando junto a sus hermanos gemelos, un año mayores que él, llegaron al orfanato del Sagrado Corazón en 1961.
Tres años después se reunieron nuevamente con sus padres, que también lograron ir a Estados Unidos.