CARLOS MAGGI
Tres son los logros que impuso el ideario reformista bajo el liderazgo de Batlle y Ordóñez: un Estado regulador, el escudo de los débiles; un sistema democrático respetuoso de las minorías; y la conciencia social en la formación de los ciudadanos.
El cambio referido al Estado dura todavía, pero deformado.
- "Batlle, figura que dominaría todo el siglo, después de su muerte en 1929, a través de sus discípulos, de sus seguidores, de su partido; y de la fuerte estela cultural que trazó su trayectoria… colocó un sello (hasta ahora) indeleble: el del estatismo a ultranza". (1)
Esta primacía del Estado se da en el caso de Batlle, imponiendo por vías legales una política no autoritaria, sino democrática; a diferencia de lo que había sido el orden para progresar, impuesto por las dictaduras militares del fin del siglo anterior.
En acuerdo con los blancos se reforma la Constitución de 1830, en 1918. El texto prevé el acceso popular a la ciudadanía; establece un Poder Ejecutivo pluripersonal, un colegiado, en el intento de prevenir los excesos del poder. Y al mismo tiempo organiza un sistema electoral con plenas garantías. Separa la iglesia del Estado. Habilita expresamente la creación de empresas del Estado, industriales y comerciales.
Al servicio de lo previsto por José Pedro Varela en "La educación en la democracia", las escuelas públicas de enseñanza primaria pasan de 600 a 1.000: se crea un liceo en cada departamento; y se agregan a la Universidad de la República: la Facultad de Comercio, la Facultad de Veterinaria y la Facultad de Agronomía. Asimismo se crea la Universidad de Mujeres.
Con la expansión del Estado benefactor, se aprueba una serie de leyes que bien podemos llamar leyes de la piedad.
-Fueron prohibidos por ley los espectáculos basados en la crueldad ejercida sobre animales, que incluye las corridas de toros, el tiro a la paloma, las riñas de gallos… Por un buen tiempo, el boxeo fue mala palabra. Los fines de la norma eran dos: no incurrir en la infamia de torturar animales; y segundo y principal: no naturalizar en los espectadores la crueldad como un hecho cotidiano.
-Se distendió la violencia doméstica, estableciendo el divorcio a favor de la parte más débil: hubo divorcio por sola voluntad de la mujer.
-La ley de la silla impuso la obligación de dotar a los ambientes donde trabajaran mujeres, del número de asientos suficientes, para que todas las trabajadoras pudieran sentarse durante su jornada. El principio se mantiene entre nosotros: en los autobuses uruguayos hay un asiento reservado para el guarda. En los ascensores hay un banquillo para la ascensorista o el ascensorista.
-Fue suprimida la pena de muerte. En ese mismo sentido se estableció la posibilidad de la libertad condicional, para suavizarle a los arrepentidos, la dureza de su condena.
-Se estableció en la Constitución y rige en nuestra política exterior el arbitraje obligatorio unilateral, sin excepciones, para distender los conflictos internacionales.
-Se creó una asignación universal: las pensiones a la vejez, que no se otorgan en virtud de los aportes a la seguridad social, sino por el mero hecho de residir en el Uruguay, haber cumplido los 65 años, y no tener recursos.
Esto es lo bueno que perdura bien, Ya veremos lo otro, que perduró, pero…
-Se creó la Escuela nacional de ciegos.
-Se impuso la igualdad de derechos entre hijos legítimos e ilegítimos.
-Se incluyó en la Carta Fundamental una segunda asignación universal indefinida: los habitantes del país, faltos de recursos, quedaron habilitados para exigirle al Estado, los alimentos necesarios y un techo bajo el cual abrigarse; lo que dio en llamarse: el derecho a los medios de vida.
Carlos Real de Azúa en uno de sus párrafos complicados, notó que en esas leyes había algo; lo explicó confusamente y con cierto desprecio, pero le atribuyó con razón, mucha importancia.
Escribió: "Se mezclan aquí extrañamente, tanto frente al dolor enjugable e inmerecido como al que una concepción de la vida de tipo severo o religioso podría señalar como inevitable. Todo vertebrado una concepción romántico-anárquica-naturalista, un poco a lo Ibsen, del individuo, el individualismo y las construcciones sociales".
Y aclara en seguida, si es que lo dicho se puede aclarar:
- "Señalo esto con cierto cuidado, es porque aquí están el móvil y el estrato más profundos de toda la legislación batllista del trabajo, de sus reformas civiles y penales, de los instrumentos estatistas y paternalistas que las sirvieron". (2)
Comento: La caridad de estas leyes, es el reverso de matar o morir con ánimo pacato (un signo de barbarie). Degollaban de parado en las patriadas y las patriadas estaban demasiado cerca. Llegó un momento en el cual nadie se veía libre de tener un amigo o un pariente degollado o degollador.
Así como fueron capaces blancos y colorados de separar la Iglesia Católica del Estado (para beneficio de ambas instituciones) del mismo modo, los jacobinos (blancos, colorados, anarcos) aplicaron a fondo los principios cristianos del amor al prójimo, dulcificaron las costumbres, tuvieron percepción del otro, llevada a límites de gran delicadeza.
La digresión vale cuando se escribe la historia de la economía, porque los que así gobernaron, así condujeron la distribución del ingreso; conmiserados. Hubo en la gente una conciencia social.
El escudo de los débiles fue encarado como un simple tema de la legislación laboral. La palabra escudo nombra un instrumento de defensa y no, de ataque. La reforma rechazaba la violencia marxista; la lucha de clases y la dictadura del proletariado. En filosofía, el batllismo se emparienta con Krause y Ahrens.
Pero en cuanto a los modales políticos, el batllismo (conociéndolo o sin conocerlo) se manejó a la manera del fabianismo inglés, que es el antecesor del laborismo. El escudo de los débiles se limitó a producir leyes.
Enumero algunas normas y no tengo nada más que decir, como no sea prometer un examen de la malversación del capital cultural del 900, que se hizo después, a lo largo del tiempo, hasta nuestros días.
Nombro leyes y resoluciones: ley de ocho horas; ley de prevención de accidentes de trabajo; indemnización por despido; creación de ferias vecinales; estatización completa del BROU; creación del Banco de Seguros; nacionalización del Banco Hipotecario; creación de los ferrocarriles del Estado; creación de UTE; creación del Instituto de Pesca; creación del Instituto de Química Industrial; Aumento de la carga impositiva sobre la tierra; gratuidad de la enseñanza secundaria y terciaria; creación de la Escuela de Arte Dramático; creación de la Orquesta Sinfónica; creación de profusas becas de estudio en Europa para artistas jóvenes. (3)
---
(1) Díaz, Ramón; "Historia económica de Uruguay", Ed. Taurus, Montevideo, 2003, pág 250.
(2) "El impulso y su freno"; Ed. Banda Oriental", Montevideo, 1964, pág 31.
(3) Fuente: Maiztegui, Lincoln; "Orientales" Ed. Planeta, Montevideo, 2005, T 2, pág. 169.