Washington | El gobierno de Barack Obama respondió de manera diferente a dos gobiernos asediados y que han apaleado a los manifestantes y bloqueado Internet en días recientes para frenar las revueltas populares que ya derribaron a los gobiernos de Egipto y Túnez.
En el caso de Irán -país bajo sanciones, con ambiciones nucleares que lo enfrentan a Occidente- Washington ha alentado las protestas populares. En el caso de Bahréin, un aliado estratégico al otro lado de Irán en el Golfo Pérsico, ha exhortado al rey a abordar las quejas de su pueblo.
Obama acusó a los líderes de Irán de hipocresía por haber alentado las protestas en Egipto, que describieron como una continuación de la propia revolución de Irán, para luego reprimir a los iraníes que usaron ese pretexto para salir a las calles. Luego, el presidente exhortó a los manifestantes a reunir "el coraje para poder expresar su deseo de mayores libertades y de un gobierno más representativo".
Pero, al hablar a otros países, como Bahréin, Obama dirigió sus consejos a los gobiernos y no a los manifestantes, ilustrando cuán difícil se ha vuelto la diplomacia en esa región. Sostuvo que EE.UU., al hablar a los aliados árabes, estaba enviando el mensaje de que "tienen una generación joven y vibrante en Medio Oriente que busca mayores oportunidades y que si ustedes están gobernando esos países, tienen que situarse al frente del cambio. No pueden quedar rezagados".
A su vez, la secretaria de Estado, Hillary Clinton, trazó una diferencia sobre la libertad de Internet. Indicó que tanto Egipto como Irán hicieron un cierre temporario de la web y de las redes de telefonía celular. Además, mencionó a China, Cuba y Siria como otros países que han censurado Facebook, pero, no apuntó que Arabia Saudita, otro importante aliado árabe, fuente de petróleo, que también vedó la red social. The New York Times