En Estados Unidos fue, curiosamente, el hijo de Mel Brooks, quien puso de moda el tema de los zombies en la literatura. Sin embargo Jonathan Maberry ha logrado consagrarse como el autor más interesante, o, por lo menos, como el que más expectativas ha despertado en el rubro. Su novela Paciente Cero fue originalmente editada el año pasado y llegó a Uruguay casi al mismo tiempo editada por el sello La factoría de ideas.
La historia cruza cuestiones de intriga de espionaje y bioterrorismo con la cuestión de los zombies. Las reseñas que se han escrito a su favor destacan la habilidad del autor para mezclar cuestiones forenses con novela negra, intriga médica y, por supuesto, el tema de los muertos que caminan. Por supuesto, se trata de un bestseller y no se la presenta como una obra que aspire a ser considerada como arte. Es un producto de entretenimiento con buenos antecedentes, de la mano de un autor que es docente y prolífico redactor de prensa y escritor de varios medios.