Esposa de narco fue enviada a prisión

Auscarriaga. Su pareja, "El Tumán Grande" permanece prófugo. "Lavaron" US$ 500.000

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RENZO ROSSELLO

La esposa de un narcotraficante que está prófugo fue enviada a prisión por lavado de activos. Una investigación de años y un delincuente que arrastra un largo historial: Rodolfo Auscarriaga, alias "El Tumán Grande".

La esposa de Auscarriaga, de iniciales M.I.P.M., llegó extraditada de España el viernes pasado. Ayer la jueza penal Gabriela Merialdo la envió a prisión por un delito de lavado de activos procedentes del tráfico de drogas, previsto en la Ley 17.835.

Con el dinero obtenido en las transacciones ilegales la pareja de traficantes había comprado una finca en Atlántida, joyas, algunas acciones en un local de La Pasiva y un local de Abitab. En estas maniobras consiguieron "blanquear" una cifra estimada en US$ 500.000. Todos estos bienes habían sido congelados cuando la investigación ordenada por la jueza Merialdo logró establecer, con la asistencia de peritos del Banco Central y del Instituto Técnico Forense, el complejo entramado mediante el cual se demostró finalmente que "el estado patrimonial de ambos imputados no mostró correlación con sus ingresos legítimos".

SEGUIMIENTO. El 19 de marzo de 2005 Rodolfo Auscarriaga fue detenido por agentes de la Dirección General de Represión al Tráfico Ilícito de Drogas (Dgrtid) con casi 36 kilos de cocaína en la valija de su auto. Los agentes antidrogas venían siguiéndolo y esperaron el momento en que Auscarriaga se disponía a entregar el alijo a su socio, M.C., el encargado de embarcarlo hacia España.

De este modo se produjo la caída del "Tumán Grande", un delincuente que había comenzado su "carrera" en la década de 1990. Durante varios años el barrio Villa Muñoz, los alrededores del Mercado Agrícola habían sido escenario de acción de la entonces conocida banda de "Los Tumanes".

Los Espondaburu y los Auscarriaga, hijos, hermanos, primos, habían montado un miserable imperio barrial a punta de pistola. De esa estirpe proviene el prófugo Rodolfo Auscarriaga.

El caso de tráfico de drogas por el que fue detenido era investigado entonces por el Juzgado Penal de 9° Turno y el fiscal Ricardo Perciballe, antes de ser nombrado como fiscal especializado en Crimen Organizado. Auscarriaga cumplió parte de su pena en prisión, pero antes de que su sentencia fuera ejecutoriada presentó una petición ante un tribunal de apelaciones para conseguir su excarcelación bajo caución juratoria.

"Cuando la solicitud ya estaba en trámite el fiscal Perciballe advierte el error e informa que no se debe autorizar su salida del país", explicó una fuente judicial consultada.

Pero la advertencia del fiscal llegó demasiado tarde. Auscarriaga ya había salido rumbo a España, el país donde había quedado demostrado que tenía diversos contactos en el ambiente delictivo según una investigación que había llevado años a la Dgrtid. La jueza Merialdo firma de inmediato una orden de busca y captura internacional, para Auscarriaga y su esposa, comprendida dentro de la investigación sobre lavado de activos que estaba abierta.

Lo cierto es que hasta hace poco más de 10 días, cuando las autoridades españolas notifican la detención de la pareja, nada se sabía del paradero del "Tumán Grande".

Auscarriaga debe cumplir condena por los delitos de asociación para delinquir, tráfico de estupefacientes en la modalidad de transporte y exportación de estupefacientes.

Según indicaron fuentes de la investigación no hay terceros involucrados en el caso. Los nexos de Auscarriaga con Uruguay no parecen ir más allá de los bienes que adquirió con la venta de drogas.

Su situación actual ante la Justicia no ha cambiado (ver nota aparte): Interpol tiene orden de detenerlo donde lo encuentre y notificar a la jueza Merialdo. Su esposa, en tanto, ya comenzó a cumplir la prisión preventiva desde ayer.

Traficante con buena estrella

Sobre Rodolfo Auscarriaga pesa aún una orden de captura internacional. Y ahora, además, un pedido de extradición ya formalmente cursado a España. Sin embargo, el escurridizo traficante parece contar con su propio ángel de la guarda. Según explicaron fuentes judiciales a El País cuando hace veinte días se comunicó desde España la detención de Auscarriaga, se creyó que había llegado al fin la hora para el "Tumán Grande". Su esposa fue detenida en Madrid y una segunda comunicación daba cuenta de la detención del delincuente en Málaga. La magistrada preparó las solicitudes de extradición y luego de cursarlas, desde Málaga se le comunicó que había existido "una confusión" y Auscarriaga ya no estaba detenido. Aún no se determinó si estuvo detenido y dejado en libertad por "error" o nunca fue arrestado.

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