Son la nueva sorpresa de la medicina. Se trata de las plaquetas, elementos que circulan en la sangre y cuya función es cicatrizar heridas y reparar tejidos. Ahora, investigadores del Hospital Germans Trias i Pujol de Barcelona, dirigidos por el doctor Joan Francesc Julián, las incorporaron a un gel que aplican a mujeres a las que se les ha extirpado un cáncer de mama.
Tras sacar el tumor, los médicos aplican de inmediato este gel, con una consistencia similar a la mama, que restituye el volumen y regenera el colágeno perdido, conservando la forma del pecho.
Ya se aplicó en 50 mujeres, 40 de ellas con muy buenos resultados hasta dos años después, que es el tiempo que llevan los primeros casos.
En la actualidad, siete de cada diez mujeres que tienen un cáncer de mama necesitan una extracción del tumor, mientras que las otras tres requieren una mastectomía, la extracción total de la mama.
En el caso de sacar el tumor, hasta ahora no se reconstruía la mama de inmediato, sino después. Una vez que aparecía la deformidad se rellenaba con ácido hialurónico o con grasa de la paciente, pero con resultados pobres. EL MERCURIO/GDA