Washington AP, AFP y ANSA
En uno de los discursos más relevantes de su presidencia, Barack Obama prometió ayer generar empleos y reducir el gasto, al sentar las bases para la segunda mitad de su mandato y para buscar la reelección.
Obama aprovechó su discurso sobre el Estado de la Unión para convocar a la unidad con los opositores republicanos, que tomaron, tras las elecciones legislativas de noviembre del año pasado, el control de la Cámara de Representantes.
En su discurso, Obama incluyó algunas de sus prioridades. Convocó a recortar el impuesto a las empresas, congelar parte del gasto federal y reformar la burocracia nacional.
Pero lo primero que hizo Obama una vez que se enfrentó al Congreso ayer, fue realizar un pequeño homenaje para la congresista demócrata que fue baleada días atrás en Arizona. "Celebramos esta ocasión y nos damos cuenta de que hay una silla vacía en esta Cámara. Recemos por la salud de nuestra compañera y amiga, Gabby Giffords", señaló el mandatario.
"Entre la algarabía, las pasiones y el rencor existentes en nuestro debate público, Tucson nos recuerda que no importa quiénes seamos o de dónde vengamos, cada uno de nosotros es parte de algo más grande. Algo más importante que el partido o la preferencia política", agregó el presidente. En el Congreso lo escuchaban emocionados el padre y el hermano de Christina Green, la niña de 9 años que fue asesinada en la tragedia de Arizona.
De inmediato, Obama empezó a hablar del que se adelantó sería el tema central de su discurso: la economía del país que todavía enfrenta un 9,4% de desempleo. "Lo que está en juego es si se originan nuevos empleos e industrias con raíces en este país o en otro lugar, si se recompensa el arduo esfuerzo y laboriosidad de nuestro pueblo, si podemos mantener el liderazgo que hizo de Estados Unidos no un punto en el mapa, sino una luz en el mundo".
"Muchas de las personas que están viendo esta noche" el discurso, dijo Obama, "probablemente puedan recordar tiempos cuando encontrar un buen empleo significaba presentarse en una fábrica cercana o un negocio en el centro".
"Ese mundo ha cambiado y, para muchos, el cambio ha sido doloroso", reconoció Obama. Y agregó: "depende de nosotros ganarnos el futuro o no". El mandatario nombró como ejemplos a economías emergentes India y China.
Por otro lado, admitió, "debemos asumir la responsabilidad por nuestro déficit y reformar nuestro gobierno".
"Vivimos con un legado de gasto en déficit que se inició hace casi una década y, tras la crisis financiera, algo de eso fue necesario para continuar el flujo de crédito, preservar empleos y poner dinero en el bolsillo de la gente", matizó.
Obama dijo que, "ahora que lo peor de la recesión ha concluido, debemos enfrentar el hecho de que nuestro gobierno gasta más de lo que recauda" y que "eso no es sostenible".
En este frente, Obama anunció que a partir de este año se "congelará" el gasto nacional anual "durante los próximos cinco años", lo que debería ayudar a reducir el déficit "en más de 400.000 millones de dólares en la próxima década". El congelamiento significará "recortes difíciles", incluso en delicados sectores como la defensa.
En este contexto el mandatario pidió al Congreso "que elimine las subvenciones a las compañías petroleras". Y anunció que, "dentro de unas semanas", enviará al Congreso "unos presupuestos que ayudarán a cumplir el objetivo".
También apuntó contra critican su reforma de la salud. "He oído que algunos de ustedes tienen dudas sobre la reforma sanitaria. Permítanme decir que cualquier ley puede ser mejorada. Si tienen ideas sobre cómo ofrecer atención mejor y más asequible, quiero escucharles", dice Obama.
Sobre la guerra en Afganistán, el mandatario dijo: Este año, vamos a trabajar con 50 países para iniciar una transición democrática. Y este mes de julio, vamos a empezar a traer nuestras tropas a casa".
La cifra
9,4% Es la tasa de desempleo en Estados Unidos. De todos modos, algunos indicadores dan señales de una recuperación.
Llamado a debatir reforma migratoria
Washington n El presidente Barack Obama exhortó a demócratas y republicanos, ayer en su discurso del Estado de la Unión ante el Congreso, a abordar el tema de la inmigración ilegal, y se pronunció en contra de que extranjeros no puedan permanecer en Estados Unidos tras culminar estudios universitarios.
El mandatario se refirió a los hijos de trabajadores indocumentados que llegaron de niños a Estados Unidos y pese a que crecieron como estadounidenses, "viven cada día bajo la amenaza de deportación". Y agregó: "Otros vienen del extranjero para estudiar en nuestras universidades. Pero tan pronto como obtienen diplomas avanzados, los enviamos de vuelta a su casa para competir contra nosotros. No tiene sentido".
"Hay cientos de miles de estudiantes excelentes en nuestras escuelas, que no son ciudadanos estadounidenses. Algunos son hijos de trabajadores indocumentados, que no tienen nada que ver con las faltas de sus padres. Crecieron como estadounidenses y son leales a nuestra bandera", prosiguió Obama.
Un proyecto de ley que buscaba legalizar a un grupo de estos estudiantes indocumentados, conocido como el Dream Act, fracasó en diciembre al no reunir los votos necesarios para su aprobación, en su mayoría por el rechazo de la oposición republicana.
"Estoy listo para trabajar con republicanos y demócratas para proteger nuestras fronteras, hacer cumplir nuestras leyes y tratar con los millones de trabajadores indocumentados que ahora viven en la clandestinidad. Sé que el debate será difícil y tomará tiempo, pero esta noche, acordemos hacer el esfuerzo´´, dijo el presidente.
No está claro que el nuevo Congreso aborde la reforma migratoria, ahora que la oposición controla la cámara baja y se hizo más presente en el Senado. AP, AFP y ANSA