Los nuevos ajustes salariales definidos ayer para el sector de hoteles y restaurantes (grupo 12 de los Consejos de Salarios) inquietan a los empresarios, que no descartan subir sus tarifas para afrontar los incrementos en las retribuciones.
El convenio fue el resultado de la votación del gobierno y los trabajadores; los empresarios se abstuvieron porque no estaban de acuerdo con la propuesta que presentó el gobierno ante la falta de acuerdo entre las partes. Incluso, los empleadores pidieron ayer una prórroga a la votación, pero los trabajadores se opusieron.
El documento, que tiene una duración de dos años, fija un primer ajuste retroactivo al 1° de julio del 6,9% y otro al 1° de enero pasado del 10%, aunque puede caer al 6% en los casos de trabajadores con salarios un 20% por encima del laudo. Los ajustes posteriores son semestrales por inflación proyectada y con un correctivo.
Los privados dicen que estos valores generarán un "impacto económico muy importante para las empresas sobre todo para las de menor porte", dijo Fernando Mier, delegado de la Asociación de Hoteles y Restaurantes del Uruguay (AHRU).
A esto suman que el convenio echa por tierra el criterio de territorialidad, por el que los establecimientos podían pagar un 10 o 15% menos del laudo según la zona en la que estén ubicados.
Tanto la AHRU como el Centro de Almaceneros Minoristas, Baristas, Autoservicistas y Afines del Uruguay (Cambadu) indicaron que en estos rubros "todos quedan igualados al pago del 100% del salario".
La eliminación de este beneficio más lo elevado de los aumentos podrían motivar un ajuste en las tarifas de hoteles y restaurantes en la temporada. "Cada empresa verá cómo le impacta pero es un aumento muy importante", por lo que "no se puede descartar" un reajuste, dijo Mier.
En la misma línea se manifestaron desde Cambadu. Las fuentes indicaron que los comercios definirán el alza en sus precios en función de sus recursos. De hecho, algunos empresarios adelantaron dinero a cuenta en previsión de los ajustes.
El convenio rige para hoteles, campamentos, pensiones, restaurantes, y locales de comida rápida. Los hoteles de alta rotatividad y las rotiserías aún tienen convenio. En tanto, los cafés y pubs recién comenzaron a negociar, se informó.