Se gastaron US$ 994,5 millones a través de las tarjetas de crédito

Balance. Casi la misma proporción se dieron en créditos al consumo en 2010

 20110125 600x357

MARCELA DOBAL

El consumo con tarjeta de crédito aumentó tanto en pesos como en dólares y sumó US$ 994,5 millones en 2010. Esa modalidad de pago gana cada vez más adeptos y los bancos aseguran que la morosidad no creció.

Las familias pagaron compras con tarjeta de crédito por US$ 84,5 millones en diciembre, lo que elevó a US$ 994,5 millones el total de 2010, según datos del Banco Central (BCU). De ese monto, el 88% fueron compras en pesos y el 12% restante en dólares.

En pesos, los usuarios gastaron $ 14.522 millones en todo el año, 2,3% más que en 2009. En dólares, el gasto con tarjeta fue de US$ 270 millones, es decir, 40,6% superior al de un año atrás. En ese incremento puede haber incidido la variación del precio del dólar promedio que bajó 11,1% con respecto al de 2009, haciendo más atractiva la compra de bienes duraderos, como los electrodomésticos.

Si se considera la cantidad de operaciones, en todo el año pasado se concretaron 2,8 millones en pesos, es decir, 10,4% más que el año anterior. En dólares se registró un crecimiento interanual de 20,9%, cuando las operaciones fueron algo más de 675.500.

Por otra parte, la tasa de interés por utilización de tarjetas subió con respecto a 2009. El promedio fue de 58,1% el año pasado, mientras que el anterior había sido de 50%.

Bancos de plaza dijeron a El País que el incremento en las compras con tarjeta de crédito se debe esencialmente a la mejora en la situación económica del país, aunque también reconocieron que las campañas de promociones tuvieron un rol importante.

El gerente de tarjetas de crédito y débito del Banco Comercial, Gerardo Sansberro, indicó que "el consumidor sigue siendo totalmente responsable".

Indicó que para ese banco, el promedio de cuotas no supera las seis para el caso de compras en pesos ni es mayor a las 12 en dólares. Agregó que "los niveles de morosidad se han mantenido" y en el caso de su cartera, se ubican entre el 4,5% y 5%.

El gerente de medios de pago de Santander, Fernando Díaz, opinó en igual sentido. Dijo que los planes más frecuentes son en seis cuotas sin recargo y que en la compra de algunos bienes duraderos "puede llegar a nueve o diez".

También en este caso la morosidad "se mantuvo en niveles históricamente bajos", en el entorno de 1%, agregó. "Como hay bonanza económica y buen poder adquisitivo, la gente trata de cuidar el crédito porque es lo que le permite acceder a bienes y mejorar su nivel de vida", explicó.

En el caso del Banco República (BROU), los plazos tampoco variaron. "La financiación bancaria está subordinada a la característica del bien que se financia, pero en general nos mantenemos en condiciones similares a las anteriores, no hay muchos cambios", informó el gerente de banca persona, Carlos Souto.

El jerarca remarcó que "no hay problemas de morosidad". "El nivel es muy bajo y es normal que así sea por el contexto económico", indicó.

Todos los consultados coincidieron en que el número de clientes con tarjeta aumentó.

En el caso del Comercial, el incremento interanual se ubicó entre 25% y 30%, informó Sansberro, lo que implica varios miles. "Lo hemos aumentado considerablemente en base a nuestras acciones comerciales", aseguró.

Santander también elevó el número de clientes con tarjeta, pero Díaz remarcó que aún falta mucho camino por recorrer a nivel del sistema bancario.

"A nivel global, las ventas con tarjeta antes no pasaban de 8% del consumo de los uruguayos, y este año ya ha superado el 10%. Dos puntos es un número importante, pero comparativamente con otros mercados todavía hay para seguir creciendo", sostuvo.

Souto, en tanto, dijo que el BROU tiene un parque de tarjetas de crédito cercano a las 200.000 y en 2010 "ha crecido razonablemente". Sin embargo, dijo que el banco está apostando al crecimiento de la transaccionalidad del débito, para el que tiene un parque de unas 750.000 tarjetas gracias al importante número de pagos en nómina que realiza.

Los tres consultados coincidieron en que las perspectivas para 2011 son auspiciosas y esperan que el uso de este medio de pago continúe en aumento.

PRÉSTAMOS. Las compras con plásticos fueron por un monto algo superior al de los préstamos que tomaron las familias en los bancos, que el año pasado fueron por US$ 973,6 millones. Casi todo fueron créditos al consumo (US$ 964,4 millones). De ese total, US$ 92,4 millones fueron tomados en dólares y el resto en pesos ($ 17.448 millones).

En tanto, los préstamos para la compra de automóviles y de vivienda siguieron teniendo un peso marginal.

Solo en diciembre, los préstamos al consumo en pesos y dólares sumaron US$ 261,6 millones, 5,2% más que el mismo mes del año anterior.

Por ende, en un solo mes se concentró el 27% del total de créditos otorgados en el año con ese destino. Este fenómeno se explica en buena medida por las compras de las fiestas tradicionales y el comienzo de las vacaciones para muchos trabajadores, quienes toman créditos para pagar el alquiler de sus casas de veraneo o sus viajes de turismo.

En 2009, la participación de diciembre había sido mayor (30,4%). Esto significa que, si bien los créditos al consumo crecieron el año pasado, las operaciones estuvieron mejor repartidas en los 12 meses.

Además del aumento en el crédito a las familias, los bancos incrementaron los préstamos otorgados a empresas. En 2010, esos créditos en dólares y pesos sumaron US$ 9.990 millones. Se registró una concentración en diciembre (menor a la de las familias), cuando se prestaron US$ 1.238 millones.

¿Encontraste un error?

Reportar

Te puede interesar