Este año Solanas volvió por su cetro y conquistó, nuevamente, los corazones de los visitantes. El argumento de esta hermosa playa esteña sigue siendo la contemplación de los atardeceres, una escena imperdible que año tras año enamora a los visitantes de la península.
Un trago en las arenas del Diablo
El hermoso pueblo de pescadores de la costa rochense es el hit del verano. Y sobre las arenas de Punta del Diablo una propuesta al menos original: "La Caipiriña del Amor". Al menos así la promociona el vendedor ambulante que, por $ 50, ofrece el trago a los veraneantes.