Estados Unidos, con Obama a la cabeza, realizó un minuto de silencio en memoria de las víctimas de la masacre que dejó seis muertos e hirió a 14 personas, entre ellas una congresista estadounidense, el sábado en Tucson (Arizona).
A las 11H00 en Washington (16H00 GMT), Obama y su esposa Michelle salieron por la puerta sur de la Casa Blanca y dieron algunos pasos antes de detenerse y recogerse, con las cabezas bajas y los ojos cerrados, mientras una campana sonaba de fondo.
La pareja presidencial, rodeada por el personal de la Casa Blanca, se dirigió posteriormente a su residencia, sin realizar ninguna reclarar.
AFP