La polémica por la instalación de la planta de UPM (ex Botnia) en Fray Bentos, que duró años y bloqueó puentes, renació en los últimos días con la iniciativa del gobierno uruguayo de habilitar la puesta en marcha de otra papelera en Colonia —que según el gobierno argentino no viola el tratado bilateral entre ambos países— y la reciente aparición, según los integrantes de la asamblea de Guaelguaychú, de una "mancha marrón" en el río Uruguay.
Los activistas aseguraron que la mancha es de color marrón y desprende un fuerte olor a ácido. Por eso responsabilizaron una vez más a UPM. "La mancha era de un color amarronado, como un batido de café con leche, con algunas formaciones blancas y tenía un fuerte olor a ácido", dijo el ambientalista Jorge Fritzler, según informa hoy el portal argentino Infobae.
El activista agregó que "la mancha" aparecía arribo del caño difusor de UPM "y salía en dos direcciones: una hacia el Sur y cruzaba el lado argentino y la otra lengua de la mancha salía del mismo lugar pero iba en dirección norte, hacia el puente internacional" General San Martín.
Agregó que "la mancha" tenía "como cuatro kilómetros de largo". De acuerdo a sus declaraciones, el la segunda que se observa en el río en las últimas 48 horas.
COLONIA. Los ambientalistas han disparado sus municiones en los últimos días contra la planta que la firma Montes del Plata —producto de la sociedad entre Stora Enso y Arauco— instalará a orillas de la ciudad de Colonia.
El asambleísta Oscar Vargas manifestó la preocupación de la asamblea "porque no se solucionó lo de Botnia. Si bien se ha plasmado en los papeles la intención de los presidentes de cumplir lo pactado en La Haya, en la práctica no hay controles".
En diálogo con radio 10, Vargas dijo que "se habla que la nueva pastera producirá el doble de Botnia, lo cual de alguna manera empezaría a comprometer la calidad de vida y calidad ambiental de ustedes, la gente de Buenos Aires, porque están mucho más cerca".