Rodolfo Saldain
Abogado, 54 años, integró el Directorio del Banco de Previsión Social desde 1985 a 1989 y fue su presidente en el período 1990-1993. Fue miembro de la comisión encargada de la redacción de la Ley de Reforma de la Seguridad Social que creó las AFAP. En la actualidad, dirige el estudio jurídico Saldain & Asociados. Ha sido consultor de diversos organismos internacionales (OIT, PNUD, entre otros) y mantiene vivo su interés por los temas vinculados a la seguridad social. Los datos del Censo, aún preliminares, y las advertencias que han comenzado a escucharse sobre el proceso de envejecimiento de la población uruguaya no le alarman.
José L. Aguiar
-El presidente Mujica lanzó una alerta a la luz de los datos del Censo: la población va descendiendo…
-Se equivocó Mujica -interrumpe.
-…Va envejeciendo…,
-Bueno, eso es cierto.
-… y futuros gobiernos se van a ver obligados a extender la edad de jubilación. ¿Qué perspectivas hay de que eso ocurra? ¿Cómo debería plantearse, y a partir de cuándo?
-A mediano plazo, es inexorable un incremento de la edad normal de jubilación.
-¿Qué es "mediano plazo"? ¿Cuándo puede hacer crack el sistema?
-Yo no soy partidario de los presagios catastrofistas. La evolución demográfica previsible del país -hay que esperar a que finalice el Censo- indica que en un horizonte de 20 o 25 años se acentuará el impacto sobre la seguridad social del actual proceso de envejecimiento. Esa sola circunstancia lleva a concluir que si no se actúa con suficiente anticipación, es altamente probable que estemos ante un problema que requiera ajustes inmediatos, más o menos radicales, en el sistema jubilatorio administrado por BPS. En un horizonte de 10 a 15 años, los uruguayos se retirarán a edades más avanzadas, si funcionan los incentivos para mantenerse en actividad al llegar la edad de jubilación.
-¿En Uruguay hay incentivos de ese tipo?
-En general, eso es así en el mundo. En Uruguay hay una edad mínima de jubilación y un premio por diferir el retiro. La edad mínima es 60 años, para hombres y mujeres, pese a que está instalada la creencia de que el hombre se jubila a los 65…
-…Yo pensaba que era así.
-Vi la cara que puso… Nunca fue 65 años. Siempre fue 60 la edad de retiro. Durante la reforma previsional de 1996, la que se subió fue la edad de la mujer, que pasó de 55 a 60. Tenemos una edad mínima de retiro de 60 años, y por cada año que se difiere se acumula un 3%.
-Esa edad de retiro es muy inferior a la de varios países europeos que hoy afrontan un problema con las jubilaciones.
-Sin duda. Si se mira la situación hoy en los países de la OCDE, y las proyecciones que hacen al 2030, son muy pocos los que están por debajo de 65 años, y ya han implementado reformas para elevar el retiro.
-Aun hasta los 67 años, como España y Francia. En otros países, como Noruega, Alemania o Estados Unidos, la edad de retiro ya es de 67 años.
-Así es. Uruguay tiene una edad de retiro inferior a otros países con similar composición demográfica. Ahora: es importante tener presente las formas como se hacen los ajustes para elevar la edad de retiro en los países que planifican esto: lo hacen con mucha anticipación, de forma gradual y sin dramatismo. Los cambios no afectan nunca a las personas que están cerca de la edad de jubilarse. Los períodos de transición pueden durar hasta 20 años.
-Es el caso de España ahora, por ejemplo.
-El caso de España ha estado sobre el tapete este año. El gobierno decidió incrementar la edad de jubilación a partir de 2013 mediante un mecanismo muy gradual que abarca 15 años de transición, a razón de un mes por cada año en un primer período, y dos meses en los últimos nueve años.
-Una persona que hoy tiene 64 años, se jubilará en 2013 con 65 años y un mes.
-Exactamente. Y al año siguiente, dos meses, y así sucesivamente. Es un cambio casi imperceptible. Al final de esa transición, se jubilará con 67 años el trabajador que tiene hoy 50.
-Si en Uruguay comenzáramos a implementar en 2015 esas reforma gradual, un trabajador estaría, recién en 2030, en condiciones de jubilarse a los 62 años. Estaríamos aún muy por debajo del promedio actual de Europa.
-Es verdad. Con esa proyección estaríamos bastante lejos aún de la edad de jubilación actual en los países de la OCDE… Pero Uruguay no está precisando hoy un shock de aumento de la edad de retiro. Yo no comparto quienes dicen que los resultados del Censo generan alarma sobre el sistema de seguridad social; porque además del envejecimiento, en la seguridad social incide otra cosa: el nivel de actividad. Hoy tenemos una población cotizante como no habíamos tenido jamás (ver gráfico). La relación es de 2,65 activos por cada jubilado, cuando habíamos llegado a tener una relación de 1,80 en 2003.
-¿Pero no estamos llegando a un pico de bonanza en esa relación? Esa situación no puede mantenerse en el tiempo.
-Desde luego. A medida que se avance en el ciclo económico (porque en algún momento se va a salir de la bonanza) esa relación se va a ver afectada. Por lo tanto, yo no creo que haya que salir corriendo a tomar ahora mismo algún tipo de medida. No obstante, la situación está lejos de estar blindada. No hay apuro, pero tampoco hay que dormirse en los laureles. Hay que empezar, sí, a reflexionar en algún ajuste, del tipo del español.
-¿Esa reflexión debe ser materia de este gobierno?
-No necesariamente. Sí se requiere, para una reforma de ese tipo, un gobierno con vigor político. Porque este es el tipo de medidas que nadie quiere tomar. De hecho, el gobierno de Tabaré Vázquez perdió una excelente oportunidad de hacer el ajuste sin aumentar la edad de retiro.
-¿Cuál?
-Cuando se realizó la reforma de 2008. Antes de eso, la causal de jubilación se configuraba con 60 años de edad y 35 de trabajo. Aparecieron algunos estudios que decían que a esa edad, y con 35 años de trabajo registrados en la historia laboral, apenas el 17% de los privados accedería a la jubilación. Probablemente fuera así. ¿Qué hizo el gobierno? En lugar de 35 exigió 30 años, pero le da a ese trabajador una jubilación del 45% del salario, que realmente es muy poco. ¿A quién le sirve esto? Al que gana mucha plata. Pero al trabajador común y corriente no le sirve. ¿Me explico?
-No, la verdad que no.
-Un trabajador que hoy gana $ 20.000, percibirá una jubilación de $ 9.000, mientras que uno que gana $ 70.000 se puede jubilar a los 60 con el tope actual: $ 30.000. Por lo tanto, ésta es una medida de muy dudoso impacto social, que va a obligar a que este gobierno, o el que venga, tenga en algún momento que hacer un ajuste que pudo haberse evitado.
-En este período se redujo el informalismo, aunque sigue existiendo. Esa gente que no aporta, esa legión de jóvenes "ni-ni", ¿cómo se va a jubilar?
-En principio no podrían jubilarse. Podría acceder a una pensión no contributiva si carece de ingresos.
-Hay un conjunto de países, con economías sólidas, donde la actividad laboral continúa más allá de los 65 años. En Estados Unidos, un 20% de las personas mayores de 65 años permanece empleada; en el Reino Unido, el 10%. En países como el nuestro, donde la expectativa de vida en el caso de las mujeres puede llegar a los 80 años, ¿qué puede hacer alguien que se jubila a los 60?
-Todos los países que han ido elevando la edad de retiro, al mismo tiempo buscan fomentar mecanismos de empleo de las personas de mayor edad. Eso se logra, primero, a través de normas que prohíban la discriminación de los trabajadores de mayor edad. En segundo lugar, se permite el retiro parcial, o progresivo, y se elimina la incompatibilidad entre la jubilación y el trabajo.