La autopsia a Muamar Gadafi dejó constancia de que murió de un disparo en la cabeza -uno de tantos que le dieron-. Por otra parte, a tres días de la muerte del dictador, el gobierno de transición declaró ayer oficialmente la liberación del país.
Finalmente, el informe forense redactado tras la autopsia practicada en el cuerpo de Gadafi concluyó que el exdirigente libio falleció luego de un tiroteo, declaró Mahmud Jibril, número dos del Consejo Nacional de Transición libio (CNT, rebelde).
"El médico forense afirma en su informe que (Gadafi) ya estaba herido (cuando fue capturado escondido en un desagüe), que fue sacado, llevado a un camión, y que en el camino hacia el hospital de campaña hubo un fuego cruzado de ambos lados", declaró Jibril en una conferencia de prensa al margen de un foro económico mundial que se celebra a orillas del Mar Muerto, en Jordania.
"No sé si la bala que alcanzó su cabeza era de su propia seguridad o de las brigadas revolucionaria", precisó, agregando que no hay, según él, "ninguna razón para dudar sobre la credibilidad" de este examen.
"Tomaron muestras de su ADN, de su sangre, de sus cabellos, de su barba", dijo. La autopsia se realizó ayer por la mañana en Misrata, según responsables del CNT.
Antes de este informe, videos registrados por celulares, mostraron como los rebeldes golpearon a Gadafi y lo apuntaron con armas. También como lo arrastraron por el pavimento. Además, fotografías muestran que el excoronel tenía tiros en una pierna, un brazo y dos en el pecho, además de presentar tajos en algunas partes.
El cuerpo del excoronel Gadafi fue llevado el jueves por la noche a Misrata, al noroeste de Sirte, en donde fue expuesto en una cámara frigorífica de un centro comercial. Desde el viernes miles de libios desfilaron para ver con sus propios ojos el cadáver del exdirigente. Ahora el cuerpo será entregado a sus allegados.
"Se ha tomado la decisión de entregarlo a sus allegados, ya que ningún miembro de su familia cercana está de momento presente", dijo Jibril.
Libertad. La muerte de Gadafi en circunstancias poco claras y el horrible espectáculo de su cuerpo expuesto como un trofeo y a la vista de la gente, están poniendo a prueba el compromiso de los nuevos líderes libios de apegarse al Estado de Derecho. Incluso en la ceremonia donde se declaró la liberación, dos funcionarios en posiciones de autoridad dijeron esencialmente que Gadafi recibió su merecido.
El líder del gobierno de transición libio, Mustafa Abdul Jalil, quien pronunció el discurso principal de la proclamación de libertad del país ayer, se abstuvo de mencionar los hechos que rodearon el fin de Gadafi y llamó a su pueblo a evitar el odio entre compatriotas. "Solo debemos aceptar honestidad, paciencia y misericordia``, dijo.
Después de una sangrienta guerra civil de ocho meses, el líder del gobierno de transición bosquejó los planes para el futuro, con un tono islamista, al decir que la ley islámica Sharia será la base de la legislación en el país y que las leyes existentes que contradicen las enseñanzas del islam serán anuladas.
Dijo que los nuevos bancos tendrán que adoptar el sistema bancario islámico, que prohíbe cobrar intereses. "Esta revolución fue protegida por Dios hasta la victoria``, dijo.
El vecino Egipto estipula en su constitución que la Sharia es la fuente principal de la legislación. Sin embargo, las leyes egipcias siguen siendo en gran medida seculares, pues la Sharia no cubre todos los aspectos de la vida moderna.
El presidente estadounidense, Barack Obama, saludó ayer el nacimiento de una "nueva era" en Libia y urgió al "proceso de reconciliación nacional".