PILAR BESADA
En el Frente Amplio existen diferentes visiones sobre el problema educativo, en cuanto a la conducción política, las posibles soluciones y al presupuesto. Para Asamblea Uruguay, con la actual ley de Educación, el FA "se amputó" el liderazgo.
El diputado de Asamblea Uruguay José Carlos Mahía, integrante de la Comisión de Educación y Cultura de la Cámara Baja, afirmó que "debe haber una conducción política más fuerte" en la educación, pero que, con la actual estructura de poder "el Frente Amplio se amputó la posibilidad de ejercer sus propias políticas públicas en materia educativa".
Para Mahía, esto sucede, por un lado, porque el Frente Amplio votó en la ley de educación "una composición de tres delegados políticos y dos de los docentes", y además por "haberle dado a la oposición uno de los tres lugares de los políticos". El legislador indicó que esto configura "un caso extraño y excepcional, porque las políticas públicas contenidas en el programa del Frente Amplio sobre energía, medio ambiente, seguridad o economía, se aplican sin cortapisas. Pero en materia educativa, el FA tiene que aplicar lo que acuerde con el Partido Nacional o con los órdenes docentes, no por un acuerdo ocasional, sino porque no tiene más remedio".
Por otra parte, la integrante de la Comisión de Educación del Movimiento de Participación Popular (MPP), Gabriela Dobal, afirmó que desde ese sector ven "con buenos ojos" que haya representantes del cuerpo docente dentro del gobierno de la educación. "De ahí a que podamos hacer acuerdo o no es otra cosa, pero valoramos mucho el hecho de que los docentes puedan intervenir mediante el voto en los consejos de educación", agregó.
Dobal remarcó que aunque en el MPP están "preocupados por cómo funcionan los distintos sistemas educativos", en cuanto a la falta de adaptación a la nueva realidad, "hay una discusión pendiente dentro del MPP en cuanto a diagnóstico y propuestas", remarcó.
"En este momento estamos entrando en una etapa de análisis sobre los distintos proyectos que hay sobre la mesa, y no tenemos saldada la discusión a la interna en cuanto a cuáles son los programas que sirven y cuáles no", indicó Dobal.
En tanto, para Mahía el primer cambio que se debe implementar en educación es "una mejora de la gestión, utilizando modelos más modernos". Según Mahía, "eso significa, entre otras cosas, mejorar la profesionalización de los docentes y optimizar los recursos públicos destinados a la educación".
Para el diputado, se deben "lograr compromisos mínimos en cuanto a objetivos, tomarlos como líneas estratégicas, y junto con los objetivos, tener equipos de gobierno comprometidos con ellos".
Dinero y acuerdos. Sobre el presupuesto asignado a educación también hay visiones discordantes. Mientras que para el representante de Asamblea Uruguay "nunca en la historia del Uruguay hubo tanto presupuesto destinado a la educación como ahora", y más allá del presupuesto "se debe atacar el problema de gestión y buscar consensos fuertes en materia de objetivos", para la representante del MPP, si bien se ha "avanzado", el presupuesto para educación "todavía no es el deseable".
Por otra parte, el diputado del Partido Socialista, Roque Arregui, miembro de la Comisión de Educación y Cultura de Diputados, consideró que la educación "atraviesa un momento muy difícil", y las medidas a tomar deben ser "aumentar la cobertura en educación media", ya que en ese tramo "se pierden las dos terceras partes de los alumnos que egresan de primaria".
Arregui participó de la comisión interpartidaria de educación, que fijó en febrero de 2010 una serie de objetivos para el período. Si bien para el socialista fueron "muy importantes los acuerdos que se lograron" en la comisión, desde el MPP cuestionaron algunas de las resoluciones. "No estamos de acuerdo con aspectos que tengan que ver con trasladar a los centros educativos las responsabili- dades que son del Estado", señaló Dobal, quien indicó que también se oponen a planteos "que generen una especie de competencia entre centros educativos".