NUEVA YORK | AP, AFP Y ANSA
"Los indicios, en nuestra opinión, no concuerdan con un ataque por la fuerza", dijo Ben Brafman, uno de los abogados del jefe del Fondo Monetario Internacional (FMI), en la sala penal donde su cliente compareció, según se dio a conocer ayer.
Sobre este punto, el diario norteamericano New York Post citó a una "fuente cercana a la defensa" que afirmó que en la relación, entre Dominique Strauss-Kahn y una camarera de un hotel neoyorquino que denunció un intento de violación y agresión sexual, entre otros cargos, "pudo haber consentimiento".
Strauss-Kahn espera en la cárcel de Rikers Island de Nueva York que un jurado popular resuelva si lo inculpa por estos delitos. En tanto, la empleada sufre un "trauma extraordinario", según precisó su abogado.
Un "gran jurado" integrado por 23 personas debe reunirse "en un plazo de tres días" secretamente y en ausencia de un juez luego de la audiencia celebrada el lunes en el Tribunal en lo Penal de Nueva York para ser informado de las pruebas de la fiscalía y tomar una decisión.
En caso de ser inculpado, el jefe del FMI deberá comparecer ante un juez el viernes. En esa audiencia deberá declararse culpable o inocente de los cargos (la defensa ya adelantó que se declarará inocente).
Aunque la versión sobre el "consentimiento" de la supuesta víctima quizá sea uno de los puntos fuertes en los que la defensa trabajaría, los investigadores dicen tener evidencia física, incluyendo un examen médico hecho a la supuesta víctima y al propio Strauss-Kahn, que demostraría el delito cometido por el jefe del Fondo.
La detención de Strauss-Kahn sacudió a todo el espectro político francés a un año de las presidenciales, para las cuales se perfilaba como candidato del Partido Socialista y principal favorito. El escándalo también creó incertidumbre en el FMI, que debe dirigir la respuesta a la crisis de la deuda soberana de varios países europeos (ver página 4).
Una jueza del Tribunal en lo Criminal de Nueva York rechazó el lunes su liberación bajo fianza, por lo que fue trasladado a la inmensa cárcel de Rikers Island. La defensa ofreció pagar un millón de dólares y que al acusado se le colocase una pulsera con GPS para que hubiera garantías de que no se escaparía; la fiscalía, por su parte, dijo temer que Strauss-Kahn reincida en un delito similar.
Riesgo de suicidio. El director del FMI fue colocado bajo vigilancia especial por riesgo de suicidio en la cárcel de Rikers Island, indicó ayer la cadena norteamericana NBC. Esta vigilancia significa que es controlado cada 15 a 30 minutos y que se le brindó de vestimenta un mono y zapatos sin cordones, dijo una fuente no identificada.
La fuente añadió que las autoridades médicas de la prisión de Rikers ordenaron esta medida en forma preventiva, dada la naturaleza delicada del caso.
Por su lado, un vocero de la cárcel dijo que todos los detenidos eran objeto del "mismo reglamento de seguridad".
"La salud de los detenidos es confidencial según la ley. El servicio penitenciario aplica el mismo reglamento de seguridad para todos los detenidos y ese reglamento indica que cada detenido es objeto de un análisis del riesgo de que se dañe a sí mismo y del riesgo de que dañe a otros", afirmó el vocero Sthepen Morello en un comunicado a la prensa.
El jefe del FMI dispone de una celda individual y no está en contacto con los otros presos, dijo un portavoz de la cárcel ayer a la prensa.
"No estará en contacto con otros presos. Eso no quiere decir que estará siempre en su celda, sino que cuando salga irá acompañado por un guardia", agregó.
Strauss-Kahn fue detenido el sábado por la tarde a bordo de un avión de Air France a punto de volar a Francia, y llevado en un primer momento a una comisaría de Harlem. La fiscalía lo inculpó de siete cargos, entre ellos acto sexual criminal, tentativa de violación y retención ilegal de una mujer.
"Traumatizada". La mucama de hotel que acusa al director gerente de tratar de violarla cuando acudió a limpiar su habitación "está diciendo la verdad, no responde a una agenda" política y desconocía siquiera quién era Strauss-Kahn antes de lo ocurrido, dijo ayer su abogado. Quien agregó que la mujer está "traumatizada".
Ella es una inmigrante de Guinea, en el oeste de África, y tiene una hija de 15 años, afirmó su abogado Jeffrey Shapiro.
La versión de que la mucama fue agredida sexualmente por Strauss-Kahn en una "suite" del hotel Sofitel, cerca de la Plaza Times, es "congruente", porque ella está diciendo la verdad, dijo Shapiro.
"No hay forma de que en lo ocurrido haya aspecto alguno que pueda sugerir una relación sexual voluntaria, de ningún modo", dijo Shapiro.
"Esto no es otra cosa que una agresión física y sexual por parte de este hombre contra esta joven", añadió.
"No sólo yo opino que esta mujer es honesta. El Departamento de Policía de la ciudad de Nueva York llegó a la misma conclusión", sostuvo.
Strauss-Kahn podría recibir un condena de 15 a 74 años de cárcel si es hallado culpable.
Esposa va a "dar pelea" en EE.UU.
Nueva York | Anne Sinclair, la esposa del encarcelado Dominique Strauss-Kahn, que una vez juró hacer lo que sea para defender a su marido, llegó a Nueva York.
Por ahora, las acusaciones vergonzosas de que Strauss-Kahn intentó violar a una mucama de un hotel no han hecho mella en Sinclair. La ex periodista que dejó su profesión una vez se casó con el jefe del FMI, decidió viajar de inmediato de París a Nueva York para acudir a la defensa de su esposo.
Sinclair, de 62 años de edad, al igual que él, sólo ha emitido una declaración sucinta desde que Strauss-Kahn quedó arrestado formalmente la mañana del domingo, pero el tenor fue de apoyo incondicional: "No creo ni por un segundo las acusaciones de agresión sexual contra mi esposo. Tengo la certeza de que quedará mostrada su inocencia``.
Amigos de Sinclair citados por la prensa francesa y que han hablado con ella la describen como "muy firme, muy decidida a dar la pelea".
"Hará todo por él", dijo un amigo de Sinclair que no es identificado y cuyas declaraciones fueron difundidas ayer por Le Parisien.
La anterior y segunda esposa de Strauss-Kahn también salió a la defensa de éste. "Es alguien muy dulce, la violencia no es parte de su carácter. Tiene muchos defectos, pero ése no", dijo Brigitte Guillemette. AP y AFP