Francisco Gallinal
El líder de Correntada Wilsonista impulsará antes de abril un debate interno en la UNA para definir si el espacio liderado por Luis Alberto Lacalle sigue existiendo como tal. "Reaccionamos o cerramos el negocio y abrimos otro. O morimos con los ojos abiertos", dijo Gallinal a El País. Y adelantó que los blancos reclamarán este año que se discuta una reforma para acortar el proceso electoral.
Sebastián Cabrera
- ¿Cómo ve el futuro de Unidad Nacional (UNA), el sector que creó junto a Luis Alberto Lacalle para las elecciones internas de junio de 2009?
- Hoy la UNA no funciona, esa es la realidad. Perdió la magia y su razón de existencia después de ganar la elección interna. En aquel momento dejó de funcionar como debería y terminamos en un fracaso electoral en octubre.
- ¿Quiere decir que la UNA no existe más, a su juicio?
- Formalmente existe. Pero ya no hay magia porque después del resultado electoral se desdeñó el valor y la importancia que tuvo en ese resultado. Y sin UNA no había triunfo en la interna. Ahora hay que preocuparse por hacerla funcionar. Si no hay disposición para eso, habrá que buscar otra alternativa.
- En ese marco, ¿usted qué se plantea para el futuro a nivel político?
- Todo. Yo me planteo todas las posibilidades. Formamos algo nuevo o le devolvemos a la UNA la magia que en su momento le otorgamos. Hay que discutirlo en la interna.
- Sin contar a Lacalle, ¿hay alguna otra figura que pueda liderar el sector?
- Hay muchas figuras. La verdad es que, más que problema de liderazgo, empiezan a pesar los temas de candidatura. Y la UNA tiene que plantearse ese tema, tiene que generar espacios para el posicionamiento de nuevos candidatos. Y hoy, al contrario, se están cerrando esos espacios. No hay ambiente para abrir la cancha y eso es lo que está matando a la UNA. Ese es un problema serio para la UNA, pero también para los sectores que la integran. Reaccionamos o cerramos el negocio y abrimos otro. O morimos con los ojos abiertos. Yo soy partidario de reaccionar.
- ¿Cree que todavía es viable la UNA?
- Creo que se puede rescatar si volvemos a la filosofía con la que nos tratamos, con la que conversamos y con la que construimos hasta la elección interna.
- ¿La UNA tiene reuniones periódicas para evaluar estos temas?
- No tiene. Y debe empezar a tenerlas. Esa es una de las tareas que Correntada Wilsonista impulsará en el primer cuatrimestre: que se defina si sigue la UNA o si dejamos. Yo quiero seguirla porque creo que le hizo un gran aporte. Pero si no la convocan, si no la reúnen... Lacalle vive mirando mucho más hacia (Jorge) Larrañaga que hacia su sector. Bueno, ta, que haya Lacalle y que haya Larrañaga. Pero tiene que haber otra cosa, si no esto no funciona.
- ¿La responsabilidad es de Lacalle o de todos?
- No tiene sentido echar culpas. Quizás eso haga más difícil recuperar esa magia. Yo lo dije en la última jornada de reflexión del Partido Nacional: como partido estamos bien pero venimos mal. Estamos bien porque tenemos un gran partido que salió fortalecido de la elección porque es la segunda fuerza política nacional y tiene una buena bancada, con gente joven y capacidad; además de una mayoritaria bancada de intendentes. El partido está vivo. Pero venimos mal porque no generamos ilusión ni esperanza. No le hemos dicho a la gente qué visión de país tenemos, no estamos construyendo una alternativa de cambio. Falta actitud. Todos debemos colaborar, sobre todo aquellos a los que se le dio mayor responsabilidad y apoyo. Cuando dimos el apoyo, lo dimos para una relación de intercambio y no para una idea unilateral, que es lo que se maneja hoy.
- ¿Hay chance de que en los próximos años el Partido Nacional evalúe una alianza electoral con los colorados?
- Alianza entre los partidos no, porque tenemos distintas personalidades, identidades y visiones de país. En consecuencia, no me parece posible ni necesario ni oportuno ni conveniente. Las alianzas se dan solas entre la gente, que empuja en determinado sentido y vota. ¿Cómo se explica que en algunos departamentos -como Colonia, San José y Cerro Largo- el partido perdió o ganó ajustadamente en octubre y después ganó tan ampliamente en mayo? La gente sola camina en un determinado sentido. Eso es lo que hay que concientizar: la gente cada vez se siente menos cautiva de un partido y cada vez vota más en función de la circunstancia, el candidato, el programa o cualquier otra razón. Por eso, debemos darle libertad al electorado, como se la dimos cuando separamos la elección nacional de la municipal. Y no lo hicimos con el propósito de beneficiar a nadie, sino al elector.
- Pero no ve oportuno que blancos y colorados se junten para competir mejor con el Frente Amplio (FA).
- No. Hoy es el FA, pero mañana van a evaluar juntarse con otros para ganarle al Partido Nacional. No me parece.
"Hay que acortar el calendario electoral"
- ¿El Partido Nacional reclamará que se instale en el Senado la comisión que evaluará si se reforma la Constitución para acortar el proceso electoral?
- Sí. La comisión se formó hace seis meses y no se integró. Se trata de ver hasta qué punto se puede acortar el tiempo que demanda la acción electoral. El período empieza en junio y culmina en mayo del año siguiente. Si agregamos que hay un año previo de campaña o preparación, al final se nos va casi la mitad del período.
- Todos los partidos han coincidido en que el proceso es muy largo.
- Sí, ha habido coincidencia en que es largo, insume mucho trabajo, recursos humanos y económicos. La gente sintió que el sistema fue agotador, se sintió agobiada. Y hay margen para impulsar modificaciones, que deberían acordarse este año y plebiscitar a inicios de 2012.
- El Frente Amplio aún no nombró a los integrantes para esta comisión.
- Sí, el oficialismo tenía otras prioridades. El problema es que he leído declaraciones de dirigentes de todos los partidos políticos que terminan hundiendo a la propia reforma. Cada uno plantea modificaciones atadas a su conveniencia. Y la reforma sólo prospera si tiene acuerdo de al menos dos partidos.
- ¿Por ejemplo?
- Pedir un sistema unicameral es inviable, no hay posibilidad de acuerdo. Si pedimos unir en el tiempo la elección nacional y municipal, estamos condenados al fracaso. Lo mismo con una Asamblea Constituyente. Pero hay una baldosa donde nos podemos parar unos cuantos.
- ¿Cuáles deberían ser los cambios?
- Hay que acortar el calendario. También se pueden incorporar sublemas en las listas a la diputación. O eliminar el balotaje en determinadas circunstancias: si hay muchos puntos de diferencia con el segundo o si un partido logra la mayoría parlamentaria en primera vuelta. También se puede acercar en el tiempo el balotaje a la elección nacional. Cada partido debe plantear lo que quiere, pero la reforma debe limitarse a lo electoral.