P. MELGAR Y D. CASTRO
A media mañana de Navidad comenzó el incendio en Arroyo Seco, el segundo de la jornada, en la fábrica de insumos navideños Effa`s. Tras el siniestro la fábrica debió ser tirada abajo.
Los primeros llamados a bomberos los hicieron los vecinos de la calle Jujuy sobre las 10 de la mañana. Para ingresar al local los bomberos debieron hacer uso de marrones para romper la entrada, según relataron vecinos de la zona.
Una suerte de lluvia de spray, proveniente de envases que explotaban por el calor, alarmó a la vecindad antes de que aparecieran las llamas.
En el lugar se hicieron presentes 25 efectivos de Bomberos, provenientes desde los destacamentos de Belvedere, La Teja y el Cuartel Centenario.
Tras detectar la magnitud del siniestro la primera medida fue desalojar un edificio lindero destinado a hogar de ancianos dependiente del BPS. Los vecinos del lugar vieron cómo agentes policiales y funcionarios de BPS retiraban una docena de ancianos, algunos de ellos en sillas de ruedas. Trascendió que los ancianos fueron reubicados en distintos hoteles de la ciudad.
Posteriormente y por la intensidad de las llamas y la espesura del humo que salía de la planta se ordenó la evacuación de los vecinos residentes en viviendas linderas.
Los bomberos también sugirieron que se retiraran los vecinos de un complejo habitacional que está frente a la planta industrial. En ese caso el problema era el alto nivel de toxicidad del humo que el viento llevaba hacia los apartamentos. No todos los vecinos aceptaron la indicación.
Por la intensidad del fuego gran parte de la estructura edilicia cedió. Las instalaciones de la fábrica de sombreros, que funciona al fondo de Effa`s por la calle General Farías, quedaron reducidas a escombros al igual que el depósito destinado al cotillón.
La planta industrial ocupa a unos 70 trabajadores y está instalada en la zona desde hace más de 15 años. Según uno de sus propietarios, la empresa cuenta con seguros que no alcanzarían a cubrir el siniestro.
Hasta anoche no se había dado a conocer si hubo desgracias personales, aunque la empresa sostiene que no había nadie dentro de la planta cuando comenzó el incendio.
El director nacional de Bomberos, Roque Álvez explicó a El País que se debió enfriar el perímetro del incendio para evitar la propagación del fuego tanto a empresas linderas como a las propias casas de familia.
Además dijo que las principales complicaciones eran una fábrica de papel lindera con la empresa en la que, entre otras cosas, existían productos químicos de alta volatilidad.
Denuncias. Varios vecinos de la calle General Farías señalaron que vienen denunciando el riesgo de incendio de la fábrica desde hace años.
Además, mostraron un expediente de la Intendencia de Montevideo de 2006 en el que se ordena la remoción del local.
"Hace mucho que estamos pidiendo que se vayan por el riesgo que implica el depósito que era todo de cartones y plástico", dijeron vecinos.
"Después se agregó el depósito de Fanapel, ya era un polvorín seguro, una cañita voladora que pasara por ahí era suficiente para empezar esto".
"Nosotros nos autoevaluamos, ya sabíamos que si esto pasaba teníamos que volarnos enseguida", dijo el concejal de la Alcaldía C, Enrique Viñas, que vive frente a la fábrica de sombreros por General Farías.
Fuentes de bomberos señalaron que se puso un esfuerzo particular en el enfriado de la pared lindera con Fanapel ya que además de papel allí se depositan solventes industriales.
Mientras trabajaban los bomberos se podía observar que dentro de la fábrica había depósitos de materia prima -poliuretano- en cantidades importantes.
Por efecto del fuego el material reducido en bolillas y empaquetado en bolsas, corría por las calles de la zona flotando en el agua que habían lanzado los bomberos.
"No quedó nada, las perdidas son totales. Hay que tirar todo y empezar de nuevo en otro lado. Nuestra gente nos está apoyando, somos una gran familia", señaló a El País Daniel Effa, propietario de la empresa.
A última hora de la noche, el propietario del local afirmó que aún había focos de fuego, pero que se estaban controlando en su totalidad.
Al cierre de esta edición, efectivos de bomberos trabajaban en el enfriamiento y la remoción de los escombros que quedaron luego del derrumbe del local, al cual los efectivos no ingresaron.
Según dijo el propio Álvez, no se podía entrar al lugar porque el derrumbe era inminente y se arriesgaba la vida de los bomberos.
Además del trabajo de los efectivos, se contó con dos hidroelevadores, uno del Cuartel Centenario y otro de La Teja.
También se contó con cuatro cisternas de Bomberos y una de OSE.
Por su parte, efectivos de la seccional 6ª, llegaron al lugar para apoyar el trabajo de bomberos, cortando el tránsito y evitando que los curiosos intentaran llegar más allá de donde debían. La seccional contó con el apoyo de efectivos de Policía de Tránsito.
Embistió a tres personas que bailaban en calle de la Unión
Varias personas que bailaban en la vía pública, en una zona de la Unión donde son tradicionales los festejos callejeros de Nochebuena, fueron atropellados por un joven que pilotaba una moto a la 1.30 de la madrugada.
Tres personas, entre ellas un menor de edad, además del motociclista, sufrieron lesiones de distinta entidad y debieron ser trasladadas a centros asistenciales. El piloto, Juan Alberto Dauriaque Alen, de 31 años, permanecía internado ayer en el CTI de Casa de Galicia.
Waldemar Estéban Mora Luna, de 49 años, sufrió fractura de antebrazo y pierna izquierda al ser embestido, y fue trasladado al Sanatorio 2 del Casmu, cercano a la zona del incidente.
A Carmen Alicia Pereira Choca, de 46 años, se le dictaminaron politraumatismos y fue conducida a la mutualista Médica Uruguaya. El menor Claudio Manuel Ibáñez Cardozo, de 17 años, también experimentó traumatismos y fue derivado al Hospital Pasteur.
MOTO PRESTADA. El joven Juan Alberto Dauriaque había obtenido prestada una Suzuki de 125 cc, matrícula SFV-179, y después de celebrar las 12 campanadas que anunciaban la Navidad, salió de recorrida nocturna, posiblemente a encontrarse con amigos, aunque nunca llegó a su destino.
Sobre la 1.30, según consignó el parte de la Seccional 15ª, el piloto conducía por la calle Asilo y al llegar al tramo entre Felipe Sanguinetti y Carlos Crocker, cruzó sin titubear una barrera de fuego que varios vecinos habían creado intencionalmente en la calle para bailar.
En ese barrio, como en algunas otras zonas, es habitual que se cierren tramos de las vías públicas para realizar festejos al ritmo de la música. Algunos aprovechan para lanzar fuegos artificiales y los más chicos queman los judas de trapo que utilizaron para recolectar monedas en las semanas previas. Esta vez, la tradicional celebración navideña terminó accidentada.
Las cifras
25 Efectivos trabajaron en este incendio. Provenían de los destacamentos de Belvedere, La Teja y el Cuartel Centenario.
5 Camiones cisterna actuaron en el lugar del siniestro. Cuatro de ellos pertenecen a la Dirección de Bomberos y el restante a la OSE.