Por tercera vez desde que el Frente Amplio está en el poder,la ONU le pide al gobierno uruguayo que suba la edad mínima para contraer matrimonio. En nuestro país, según el Código Civil, las mujeres pueden casarse a los 12 años y los hombres a los 14.
No hay indicios de que la izquierda vaya a modificar esa situación lo que constituye una gran paradoja pues la coalición que gobierna y que tiene mayorías legislativas para cambiar ese artículo es la que se niega a rebajar a 16 años la edad de imputabilidad penal.
Dicho de otro modo, el Frente Amplio considera que hasta los 18 años un adolescente no es consciente de sus delitos (entre ellos rapiñar o asesinar), pero al mismo tiempo entiende que desde los 12 o los 14 años sí se tiene conciencia del compromiso que significa el matrimonio y sus deberes anexos. ¿No hay aquí una brutal contradicción? ¿Cómo es posible que gobernantes que sostienen la inimputabilidad de jóvenes asesinos reciban impasibles los reclamos de Naciones Unidas respecto a la edad para casarse?
Reclamos del Comité de Derechos Económicos, Sociales y Culturales de ese organismo internacional que considera que los matrimonios de niñas y niños suelen ser forzados pues carecen de la capacidad de consentir o ejercer el derecho al rechazo libremente. Además se subraya que la norma discrimina contra las mujeres. Presionado por Naciones Unidas, el Frente Amplio presentó en la pasada legislatura un proyecto para modificar el Código Civil y subir la edad mínima para casarse, pero en eso quedó, en proyecto.
Elementos que traen a la memoria aquella campaña de la "¡paradoja!", término que hoy calza como anillo al dedo al partido que la popularizó y que hoy gobierna.