Cinco indigentes que sobreviven buscando desperdicios de los depósitos de basura en la capital hondureña, han convertido una acacia en un atractivo "árbol de Navidad de los pobres". Alfredo Escobar, de 55 años, y sus cuatro amigos, que conviven junto a una niña de cuatro años (hija de uno de ellos) subieron hasta lo más alto de la planta para colgarle muñecos y otros adornos que han recogido de los basureros. Previo a la Navidad, los capitalinos renuevan sus adornos y envían a la basura los viejos: así les llegaron ornamentos de todo tipo. Los cinco comparten un refugio miserable junto a un contenedor de basura en el barrio La Bolsa, al sur de la ciudad.
Pero la pobreza no mata la ilusión de estas personas por la Navidad, que por tercer año adornan este árbol. "Ya tenemos tres años de hacerlo, pero hoy está mucho mejor" dijo uno de ellos.