Policía de Canelones busca aclarar un copamiento y robo en una finca sobre la ruta 11, a la altura del kilómetro 110.
A la casa llegaron dos hombres que vestían uniformes y que dijeron ser policías. Lograron convencer a las dos mujeres, que se encontraban solas en ese momento, para que los dejaran ingresar al hogar, tras lo cual las amenazaron con armas de fuego, a una de ellas con una escopeta, las esposaron y ataron a una silla.
Luego de maniatarlas, comenzaron a revisar toda la casa, apoderándose de una suma próxima a los US$ 20.000, tras lo cual huyeron del lugar en un automóvil.
Las víctimas consiguieron liberarse y denunciaron el hecho a través del 911.
Se hicieron presentes en el lugar, efectivos de la Seccional 1ª de Canelones, así como también del departamento de Hurtos y Rapiñas y Policía Técnica de la jefatura canaria.
En el lugar incautaron un par de esposas, con las que las mujeres fueron inmovilizadas, además de un equipo manual de comunicación, del tipo handy.
taxista. Tras una denuncia realizada por un vecino, efectivos policiales de la seccional 15ª, sorprendieron a un individuo, cuando comenzaba a desguazar un taxímetro, en la esquina de Félix Laborde y Tebaldo.
El mismo era conducido, hasta la noche del jueves por un individuo con varios antecedentes penales, que trabajaba en el taxi desde hacía cinco días.
Según manifestaron fuentes policiales, el taxímetro fue visto por última vez durante las primeras horas del viernes, por Camino Maldonado, a la altura del kilómetro 12.500.
A las cuatro de la mañana, debía realizarse el relevo en el taxi, pero el individuo envió un mensaje de texto a su relevo, informando que el auto tenía problemas mecánicos. Las propias fuentes dijeron que el chofer del coche de alquiler tiene dos antecedentes penales y es adicto a la pasta base. Además cuenta con varios intentos de suicidio.